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Durante el aislamiento, las quejas de los consumidores aumentaron en un 180%.

Los artículos más afectados fueron los envíos de los supermercados, las tiendas online y las tiendas de electrodomésticos.

Durante el aislamiento, las quejas de los consumidores aumentaron en un 180%.

Durante el aislamiento, las quejas de los consumidores aumentaron en un 180%.

El Director Nacional de Protección al Consumidor, Sebastián Barocelli, advirtió que desde la pandemia, el número de quejas ha aumentado y la vulnerabilidad de los usuarios se ha acentuado, lo que ha llevado al Estado a redoblar sus esfuerzos para prevenir las prácticas abusivas. También consideró la necesidad de una reforma legislativa.

Durante su presentación ante una sesión plenaria de las comisiones del Senado, el funcionario señaló que la actual Ley de Protección al Consumidor tiene “27 años y ya ha sido objeto de 13 reformas parciales”, por lo que una reforma debería centrarse en la creación de una Ley de Protección al Consumidor, ya que “merece ser resistematizada y recodificada”.

“La pandemia ha aumentado la vulnerabilidad de los consumidores y esto ha obligado al estado a redoblar sus esfuerzos”, dijo, señalando que “el número de quejas ha aumentado significativamente en comparación con 2019”.

En este contexto, señaló que “este año hasta ahora se han recibido 173.000 quejas, mientras que en el conjunto de 2019 se han recibido 100.000, es decir, casi un 180% más”, y explicó que sólo en el mes de julio se produjo “un aumento de hasta el 400%, por ejemplo, en las quejas relacionadas con el pago del IFE y con las instituciones financieras”.

Además, Barocelli explicó que la presencia del Estado se profundizó al principio de la pandemia, ya que el gobierno era consciente de que “muchas autoridades locales estaban cerradas” y que “en estos casos el instrumento de la ventanilla única federal para los consumidores que quisieran quejarse” era esencial durante el aislamiento. De esta manera, el gobierno puso “un interés especial en combatir las prácticas abusivas que siempre están presentes en el mercado, pero que tienen dimensiones particulares en tiempos de pandemia”.

El funcionario participó en el debate en la sesión plenaria de los Comités de Derechos y Garantías y de Justicia y Asuntos Penales sobre varios proyectos de ley de actualización de la Ley de Protección al Consumidor. En este sentido, “hay varios puntos de este proyecto que merecen consideración”, como el artículo 3 del proyecto discutido en el Senado, que habla de “mayor vulnerabilidad”, aunque según sus criterios debería llamarse “hiper-vulnerable”.

En cuanto a las enmiendas al texto en discusión, mencionó las alusiones a la perspectiva de género, entendiendo que “en el texto en el que está escrito, en algunos casos puede llevar a confusión” y subrayó que “la terminología de género debe hablar de género, orientación sexual y perspectiva de género”.

Con respecto al principio, consideró que “hay una gran falta de precedencia sobre la realidad en la presentación de los principios, lo que nos permite poner la realidad por encima del diseño jurídico que el proveedor pueda haber redactado”.