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El panadero que mató a un ladrón habló: “Lo siento, no soy un asesino”

En una pelea con cuatro criminales Gerardo Caivano (36) tomó un arma y mató a un ladrón de 17 años.

El panadero que mató a un ladrón habló:

El panadero que mató a un ladrón habló: "Lo siento, no soy un asesino"

Mientras el fiscal Emilio Spatafora espera los videos de la secuencia del ataque para determinar si el panadero actuó en defensa propia o no, Gerardo Caivano (36) está pasando por una dura prueba. La familia afirma haber sido amenazada por el entorno del criminal a través de las redes sociales tras el asesinato de un ladrón de 17 años.

El incidente tuvo lugar el sábado por la tarde en las calles Yanzi y Pita en la ciudad de Rafael Castillo, cuando el panadero y su hijo iban a bordo de una furgoneta Volkswagen Amarok aparcada y fueron interceptados por cuatro delincuentes armados que conducían un Chevrolet color burdeos.

Según los testigos, en medio de una pelea con los criminales, le arrebató el arma a uno de ellos y luego le disparó a otro, causándole la muerte.

“Lo siento, no soy un asesino, soy un trabajador”, aseguró Gerardo a la prensa. “No salí a matar, sino a limpiar el camión. Tomé la pistola y la tiré, era mi vida o la suya, no soy Dios quien decide,” dijo esta mañana.

“No puedo explicar nada, ninguna emoción, nada, no recuerdo”, confesó, bloqueado por la situación.

“Salí con las manos en alto, lo único que pedí fue que mi hijo bajara, y no sé cómo me resistí, no sé de dónde saqué el valor para hacerlo. Tengo miedo, trabajo en el interior, anoche no pude dormir, tengo que sentarme en una silla y dormir en la panadería, mi hijo está enfermo, mi hija mayor me ve y llora, todos lloramos, es una situación de mierda”, añadió.

En el momento en que le disparó a uno de los criminales, Gerardo dijo: “No tenía intención de matarlo o dispararle, es una situación difícil de explicar. La pistola que estaba en el camión no era mía, no tengo pistola, no manejo armas, vino de los jets, no de mí”.

Su esposa Vanessa pidió “protección” para su familia y para los empleados de la panadería que “por miedo” no vinieron a la apertura del restaurante.

La mujer había informado a los mismos medios que reciben amenazas a través de Facebook y están “muy asustados”.

“Que vengan y vuelen la casa del panadero, que incendien mi casa, que linchen a su esposo, estas cosas salen en Facebook”, dijo la esposa del empresario.