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Todo lo que es maternidark

Si hablamos de los hospitales de maternidad, debemos saber que no todo es de color de rosa. En el Día de la Madre queremos mostrarles el lado oscuro, difícil y complejo de uno de los papeles más constitutivos de una sociedad silenciosa y llena de demandas a los cuerpos de las embarazadas.

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Ser madre es una de las cosas más maravillosas que pueden suceder en la vida a cualquiera con la capacidad de quedar embarazada. Aunque complejo, el instinto maternal es el que elimina todas las dudas y temores que pueden surgir ante un acontecimiento tan conmovedor.

No. Mentira. El instinto maternal no existe. Es sólo un argumento que se ha mantenido durante cientos de años, muy funcional para un sistema que exige la renuncia y la devoción de la maternidad, sin hacer bromas, porque nadie en este mundo quiere la etiqueta de la mala madre.

Si hay algo fundamental en esta sociedad, es este rol que recorre la vida de cada “mujer” (uso citas porque los transexuales también se embarazan y no son necesariamente mujeres). Hasta no hace mucho tiempo, la crianza era lo único para lo que la gente con un útero venía al mundo. Conseguir un marido que nos salvara era el objetivo principal, y dar descendencia a este hombre era el objetivo principal.

Pero los tiempos han cambiado, y entre otras cosas los roles de género han cambiado. Hoy en día, gracias a los movimientos feministas que han presionado durante siglos por la igualdad, hay reflexiones y debates sobre temas que fueron demasiado naturalizados.

La famosa frase de la pensadora feminista Silvina Federici, “Lo que llaman amor es trabajo no remunerado”, habla de las tareas del hogar, pero también y sobre todo de la educación. Esta frase no sólo cuestiona el papel, sino que también deja claro que en el sistema capitalista en el que vivimos, el “amor” no es suficiente, que no es útil y que no justifica la cantidad de trabajo que implica el cuidado de los niños.

El Día de la Madre fue históricamente un día festivo en el que la gente recibía flores o cosas bonitas, pero desde Filo.News entrevistamos a dos autores de dos importantes libros porque la idea es hacer algo diferente.

Con la ilustradora Ro Ferrer, autora de “Mala Madre” y la periodista española Esther Vivaz, autora de “Madre Desobediente”, hablamos de las dificultades de la maternidad y de la importancia de un debate justo sobre ella.

Madres, no están solas

“La maternidad es una experiencia muy condicionada por el contexto social y económico en el que nos encontramos, y este contexto es hostil. A menudo no somos las madres que queremos ser, somos las madres que podemos ser en un contexto en el que tenemos prácticamente todo en contra”, dice Vivas.

Aunque ser una madre de clase media no es lo mismo que ser una madre en la pobreza o una madre que sufre algún tipo de discapacidad, o tal vez ser una madre soltera, hay un contexto y una lista de requisitos que todas las madres del mundo deben cumplir. “Leemos la maternidad a través de la experiencia individual de cada mujer que tiene hijos, pero en realidad la maternidad es una construcción sociocultural”, explica el periodista español.

El silencio, la comprensión y la entrega total son características de la maternidad perfecta. La construcción de este papel tiene un anclaje en la religión y en el sistema capitalista, que es muy poderoso y tiene como objetivo lograr una maternidad sin quejas, en el peor de los casos.

“El libro está creado para catalizar y sublimar mi maternidad durante la cuarentena. Tenía que ver con todas estas cosas que nos sucedían a mí y a los demás compañeros todos los días. Creo que tenemos que ver la maternidad como una construcción colectiva. Para empezar a contar anécdotas y darse cuenta de que muchos de nosotros estamos pasando por lo mismo”, dice el ilustrador Ro Ferrer.

Cuando un problema va más allá del individuo y toma una dimensión global y colectiva, la forma cambia. Y esto sucede con la maternidad y el feminismo, con el desarmamiento de esta vieja e irreal idea de cuidado y el inicio del debate sobre el tema con las herramientas necesarias.

Si la maternidad es vista como algo predominante y constitutivo de la sociedad, es efectivamente necesario exigir y contar con políticas públicas que busquen la prevención de embarazos no deseados, licencias de maternidad y paternidad más prolongadas, guarderías en el lugar de trabajo y cientos de proyectos para aliviar el trabajo materno.

“La maternidad debe ser considerada desde una perspectiva política. Comprender que no sólo es una responsabilidad de las mujeres que tienen hijos, sino también una responsabilidad de las Naciones Unidas.