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Debido a la crisis económica, hay más niños con padres sin empleo formal que con empleos registrados

La prolongada caída de la actividad acentúa el empeoramiento de los indicadores laborales y las consecuencias para los trabajadores de bajos salarios.

Debido a la crisis económica, hay más niños con padres sin empleo formal que con empleos registrados

Debido a la crisis económica, hay más niños con padres sin empleo formal que con empleos registrados

Debido a la disminución del empleo registrado y al avance de la informalidad y el desempleo, hay más niños menores de 18 años cuyos padres están desempleados o en trabajos no registrados que niños con padres formalmente empleados.

Los datos oficiales muestran que hay 4.282.302 -una cifra récord- niños menores de 18 años cuyos padres reciben la AUH (Asignación Universal por Hijo) porque están desempleados o no están registrados en su profesión. Si bien 3.831.572 hijos de padres reciben la prestación por hijos porque son empleados o comerciantes individuales formales, desde junio, con un ingreso del grupo familiar inferior a 155.328 pesos y sin que ningún miembro gane más de 77.664 pesos, había 3.805.847 niños en las unidades de salud pública y 4.416.379 niños cuyos padres recibían la prestación por hijos. Este cambio se debe a la pérdida de empleos formales, al aumento de los empleos informales, como los empleos ocasionales, y al mayor número de desempleados. Y marca un aumento de la pobreza infantil y juvenil.

Los padres que están desempleados o son trabajadores solteros, o que trabajan en el mercado laboral informal o en el trabajo doméstico y reciben menos del salario mínimo, el salario mínimo vital y el salario móvil, reciben el AUH.

La informalidad del trabajo abarca, pues, toda la estructura familiar y afecta al presente y a las condiciones de futuro de los niños y jóvenes que deben desarrollarse en familias con padres desempleados o con trabajos más que precarios, de bajos ingresos y por debajo del umbral de la pobreza.

Los datos del ANSeS son de febrero – último informe oficial – por lo que se supone que durante estos meses, debido al impacto de la pandemia y la cuarentena en el mundo del trabajo, se emplean más hijos de padres con trabajo informal o sin empleo que hijos de padres con trabajo formal.

Como resultado, se estima que en el segundo trimestre de este año la pobreza ha dado un salto adelante y, según los principales expertos, como informó nuestras fuentes, al menos el 45% de la población urbana (21 millones de personas) y alrededor del 60% de los niños menores de 14 años.

De los 4,2 millones de niños cuyos padres reciben AUH, 2.104.513 son mujeres y 2.177.789 hombres. Más de la mitad, el 57%, son menores de 8 años. Y más del 60% de los padres son menores de 34 años.

Las estadísticas oficiales muestran que en los últimos 2 años el número de padres que reciben el AUH ha aumentado de 2.136.141 a 2.421.464, también un récord. Es un 13% más. Y el número de niños alcanzados por el AUH aumentó de 3.805.847 a 4.282.302 – un incremento del 12,5%. Mientras tanto, el número de niños cuyos padres reciben subsidios familiares por sus hijos se redujo de 4.416.379 a 3.831.572 – una disminución del 13,2%.

De los 3,8 millones de hijos de padres formales, 1.872.046 son mujeres y 1.959.526 hombres.

Todas estas cifras muestran que los padres que tenían trabajos formales se quedaron sin empleo o trabajaron en trabajos informales. Las estadísticas de la ANSeS muestran que la fuerte disminución del número de niños con padres en el empleo formal se concentró en los trabajadores en relación de dependencia, que pasaron de 4.073.225 a 3.405.677 niños en dos años. Por otro lado, el número de niños en hogares unipersonales, otra característica del empleo precario, aumentó de 343.154 a 425.895.

Además, el pago de las asignaciones familiares de los empleados formales se sustenta en los aportes y asignaciones de los empleados y empleadores, mientras que la AUH se financia con los ingresos generales, ya que por definición no es “contributiva”.