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Dólar blue: sin operaciones al principio, el precio del testigo es de 150 pesos.

Las mayores restricciones en el dólar de ahorro dejaron el paralelo en el centro de atención - Dólar blue: sin operaciones al principio, el precio de testigo se sitúa en $ 150

Dólar blue: sin operaciones al principio, el precio del testigo es de 150 pesos.

Dólar blue: sin operaciones al principio, el precio del testigo es de 150 pesos.

Alguna confusión y la necesidad de digerir tantas nuevas restricciones hizo que el comienzo de la moto fuera lento. Con pocas transacciones comerciales, el dólar blue saltó de 131 pesos a 150 pesos, sólo para establecerse en la zona de 145 pesos cuando el negocio comenzó a mostrarse. Y ahí quedó, un espejo de ese feroz crujido en el soporte que impulsa a los ahorradores al mercado informal.

Con una diferencia de más del 80% entre el dólar oficial y el dólar paralelo, la preocupación por una aceleración de los precios en un mercado en el que el azul vuelve a estar al mando está volviendo con fuerza.

Pero no fue sólo el dólar. Justo cuando todo parecía estar listo para una reducción gradual del riesgo país, el endurecimiento del soporte en sus muchas variaciones atormentó a todo el mercado con incertidumbre.

Los bonos y las acciones cayeron antes del mensaje de las medidas: Menor exposición a la Argentina. En otras palabras, había menos recursos financieros disponibles.

El economista Miguel Kiguel señala la escalada del azul: “La gente está huyendo del peso y quiere defender sus ahorros yendo al dólar. Y la verdad es que el efecto ha sido el contrario de lo que se esperaba. Aunque quieren que los controles de cambio signifiquen que hay más dólares, el hecho de que la brecha se esté ampliando significa que cada vez es más difícil para el banco central comprar en el mercado oficial.

Las cotizaciones financieras que permiten la dolarización en el mercado de valores también han aumentado de temperatura, el último reducto legal para convertirse en una moneda sin cotización. El dólar MEP – que permite la compra de dólares a través de bonos – se disparó un 4,5% a 127,6 pesos, mientras que el contado con liquidación – que también significa transferirlo al extranjero – aumentó un 2,8% a 131,9 pesos.

En el mercado oficial, donde el banco central había suministrado divisas a un ritmo preocupante, el ritmo de la caída se mantuvo intacto: seis centavos al día. Y el banco logró embolsarse dólares gracias a la liquidación de la granja, alentada por el buen precio de la soja. En cualquier caso, eran unos escasos 15 millones de pesos.

Además de todo esto, la bolsa de Buenos Aires perdió un 5,3%, con los rojos en un 9%. En Nueva York, también, el castigo fue severo: varios periódicos listados allí se desplomaron en más de un 8%. Y el riesgo país aumentó un 5,5% hasta 1.181 unidades.

Durante las primeras operaciones en Wall Street, se sintió la atmósfera diluida de los acontecimientos posteriores al mercado argentino: los nuevos bonos cayeron un promedio del 4% antes de la apertura formal del mercado, un retroceso que se mantuvo durante la ronda.

“Desafortunadamente, las medidas han dañado el panorama y el mercado está percibiendo un riesgo creciente relacionado con la deuda de Argentina, a pesar de que acabamos de salir de una reestructuración”, dijo Adrián Yarde Buller, Economista Jefe del Grupo SBS.

La pregunta del mercado era si Argentina podría todavía “comprimir los spreads”, como dicen en la ciudad, es decir, reducir aún más la tasa a la que se cotizan los nuevos bonos, después de la OPI, cuando todavía hay tantos bonos en circulación en la lista.

Daniel Artana, economista jefe de FIEL, se detiene en este punto: “Este gobierno ha perdido su brújula. La política hace ruido. Ni siquiera ha podido capitalizar las buenas noticias del exitoso intercambio. Repiten los mismos errores, pero peores”.

Artana aclara: “Los controles son para evitar los efectos inflacionarios, pero aún así tendrás más inflación de la que permite el presupuesto. Retrasan lo que debería suceder. Y también tenemos que ver si confirman una fuerte subida del tipo de cambio si el mercado es capaz de equilibrarse posteriormente”.

“Lo más perjudicial para el funcionamiento de la economía es lo que se ha hecho a las empresas endeudadas”, subraya. Y es este nuevo obstáculo a la financiación de las inversiones el que desalienta al mercado ante la necesidad de recuperación después de una pandemia.

Rodrigo Alvarez, CEO de Analytica, está de acuerdo: “Ni (Guillermo) Moreno estaba tan animado. Crearon un problema donde no había ninguno, a saber, la deuda corporativa. Esto significa una menor disponibilidad de fondos”.

“Vemos caer el precio de las acciones porque hoy se ven obligadas a refinanciarse. Y esto en condiciones menos favorables. Esto tiene implicaciones para la equidad. Las empresas valen menos porque tienen mayores costos de financiación”, explica, y se sorprende de que la forma en que el gobierno ha “cubierto el presupuesto ha anulado esta señal positiva”.

La reacción inicial del mercado fue obvia. Las próximas ruedas mostrarán si fue una exageración o el comienzo de algo peor.