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El gobierno se apresura a conseguir apoyo para la nueva propuesta de deuda

Lo hace en medio de otro súper vencimiento de bonos de descuento de 570 millones de dólares. El optimismo oficial por la oferta que se está discutiendo.

El gobierno se apresura a conseguir apoyo para la nueva propuesta de deuda

El gobierno se apresura a conseguir apoyo para la nueva propuesta de deuda

El entusiasmo comienza a extenderse dentro del gobierno. Aunque los funcionarios intentan ser cautelosos y esperar la reacción de los acreedores, confían en que la nueva propuesta, que se está debatiendo en la mesa de negociaciones sobre la deuda, pueda encontrar mayor aceptación que la lograda en primera instancia, cuando logró un escaso porcentaje de embargos inferiores al 20%.

UBS Bank – que asesora a uno de los grupos de tenedores de bonos, el comité de acreedores argentinos más cercano al gobierno – presentó una propuesta final a todos los acreedores, modificando algunos puntos de la última oferta argentina, que puso el valor actual neto en alrededor de 50 pesos por título.

En concreto, la nueva oferta prevé, entre otras cosas, el adelanto de los pagos de intereses, manteniendo los tipos de interés acordados y cambiando también la forma de pago de los cupones.

“El presidente Alberto Fernández dio la orden de que esto es el final de todo. La propuesta representa el máximo esfuerzo que el gobierno está dispuesto a validar. Ahora le toca a los acreedores decidir”, aseguraron fuentes oficiales.

Fuentes conocedoras de las negociaciones confiaron a nuestras fuentes que el grupo ad hoc, el grupo más duro del intercambio, liderado por el Black Rock Fund, les había asegurado que no habían recibido una nueva propuesta de evaluación. En su última contraoferta a Argentina, habían pedido un valor actual neto que era unos 10 puntos más alto que la propuesta que les hizo el equipo de Martin Guzmán. También pidieron condiciones legales más estrictas para el país.

Aunque hay más optimismo en los pasillos oficiales a medida que comienza la cuenta atrás para cerrar el capítulo de la deuda, se reconoce que la responsabilidad de los acreedores no sería suficiente para asegurar el cumplimiento de las cláusulas colectivas (CAC) incluidas en las emisiones de algunos bonos. En algunos títulos se prevé un porcentaje mínimo de la obligación de canjear y esta cifra varía entre el 50 y el 75%, dependiendo de si se toma una serie o conjunto de títulos en particular y si se emiten en bolsas anteriores o después de 2016.

El período de gracia de 30 días por falta de pago del Bono de Descuento comienza este martes con una fecha de vencimiento de aproximadamente 570 millones de dólares. Después de este período, los acreedores podrían emprender acciones legales contra el incumplimiento en los tribunales de Nueva York.

sería el tercer bono que incumpliría después del incumplimiento de los Globales del 22 de mayo por unos 500 millones de dólares y también el interés centenario por otros 100 millones de dólares que expiró este lunes.

Por el momento, a medida que avanzan las negociaciones entre las partes, los tenedores de bonos han decidido continuar las negociaciones y no presentar solicitudes ante los tribunales de Nueva York (en el caso de los valores según la ley de Nueva York).

Si la propuesta que está ahora en la mesa de negociaciones progresa, el gobierno la registrará en la Comisión de Valores y Bolsa de los Estados Unidos (SEC) para “enmendar” la oferta anterior, que se formalizó a mediados de abril.

Una vez que se modifica la oferta, se abre un período de al menos 10 días para que los titulares de bonos determinen si aceptan o no la oferta.

El gobierno es muy consciente de estos plazos y también del hecho de que el período de gracia para los descuentos expira el 30 de julio y que la Argentina se encontraría de nuevo en una zona de incumplimiento, en espera de la voluntad de los tenedores de bonos de definir si van a emprender acciones legales o no.

Por esta razón, esperan enmendar la oferta ante la SEC con un cierto margen para llegar a 24 en el mejor de los casos cuando se resuelva la cuestión de la deuda.

La deuda que está en juego en este capítulo de negociación -a la que se sumarán dos más, una con los tenedores de bonos de la ley argentina y otra con el Fondo Monetario Internacional- asciende a un total de alrededor de 64.800 millones de dólares.

Incluye los valores denominados en dólares en virtud del derecho internacional, principalmente los bonos emitidos en el marco de los canjes de deuda de 2005 y 2010 y los bonos colocados por la dirección de Mauricio Macri, desde 2016 hasta esta parte.

Los principales acreedores de Argentina se han dividido en tres grupos: el grupo ad hoc, los titulares de bonos canjeables y el comité de acreedores argentinos.

Es este último el que mantiene una posición más cercana al gobierno argentino, con mínimas diferencias económicas y con el que el propio Guzmán admitió la semana pasada que hay entendimiento.