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Hacen que sea más caro para las empresas pagar sus deudas en dólares

El Banco Central está buscando menos dólares. Y quiere que las empresas refinancien el 60% de sus compromisos.

Hacen que sea más caro para las empresas pagar sus deudas en dólares

Hacen que sea más caro para las empresas pagar sus deudas en dólares

En medio de la crisis del tipo de cambio, el banco central destacó tres principios importantes y puso en marcha un paquete de medidas en la situación de emergencia.

Las reglas son claras:

1) No quiere validar un salto en el dólar.

2) Exclusión de la división del mercado de divisas.

3) Intenta conservar las reservas de divisas en la mayor medida posible en un contexto en el que es el vendedor casi solitario frente a una masa compacta de compradores de dólares ahorradores.

En este contexto de presión, las principales medidas anunciadas por el banco central incluyen

  • El ahorro en dólares, que hasta ayer tenía un 30% de impuesto a los funcionarios públicos, ahora tendrá un adicional 35% debido al impuesto sobre la renta. Esto costará entre 130 y 132 pesos.
      • El gasto de la tarjeta para compras en el extranjero contará para el ahorro mensual de 200 pesos en dólares. Un ejemplo: Si alguien ha comprado en el extranjero por 1.000 pesos, no tendrá acceso a la cuota mensual de 200 pesos durante cinco meses.
          • Para los titulares de los dólares en blanco , hay una opción para convertirlos en dólares MEP (aprox. $122) para obtener más pesos y aprovechar las operaciones en pesos, como el conocido como “Ladrillo de Dólar” con la figura de sacarlo del “colchón” para construir o comprar bienes raíces.

          Todo lo que es más difícil y caro para los minoristas y más caro y sensible para las empresas que tienen deudas en el extranjero.

          El banco central dice que les venderá los dólares al precio oficial (75,19 pesos) para el pago de intereses y hasta 1 millón de dólares al mes para pagar sus deudas (12 millones de dólares al año para pagar sus obligaciones para una gran empresa es menos que una aspirina)

          Además, a partir del 15 de octubre, tendrán acceso al dólar oficial para pagar el 40% de la deuda, y en el 60% restante comienza el grave conflicto.

          Según el gobierno, las empresas tienen hasta el 15 de octubre para presentar un plan de “renegociación de sus respectivos pasivos externos, que les permita ajustar su perfil de vencimientos a las pautas necesarias para el normal funcionamiento del mercado de divisas”, según un comunicado oficial emitido por el BCRA.

          En otras palabras, y en un mensaje claro, la oficina central informa al sector privado que no tiene los dólares para venderlos al precio deseado, así que tiene que conformarse con los acreedores. El mensaje parece contundente: renegociar, pagar más o por defecto, y todo parece estar bajo la barbijo de mantener los ahorros de 200 dólares.

          Las empresas que más han invertido en los últimos años y se han endeudado por ello pueden convertirse en el pato nupcial de un banquete de restricciones basado en una situación que es todo menos delicada: el banco central no gana ninguna reserva, lo que lo pone en un límite en vista de la obligación de mantener el esquema de actualización del dólar en función de la inflación.

          En términos numéricos, la deuda a refinanciar ascendería al 60% de aproximadamente 3.000 millones de dólares de los EE.UU., que vencería en el primer trimestre del próximo año y que Central quisiera refinanciar de las empresas durante dos años.

          En voz baja, el gobierno quiere que las empresas sigan el camino de YPF, Banco Hipotecario, Telecom y Aeropuertos, que han refinanciado algunos de sus compromisos pero creen que la situación de endeudamiento del sector energético debe ser atendida ahora por su nuevo jefe, Martín Guzmán.

          Otra medida importante es la decisión de impedir el funcionamiento de “residentes extranjeros” en el mercado del dólar “con liquidación” a fin de eliminar la demanda de fondos de inversión extranjeros de bonos denominados en dólares.

          Según la Central, el “contado con liqui” (compra de bonos con pesos para venderlos y obtener dólares en el extranjero) mueve unos 30 millones de dólares al día, de los cuales la mitad corresponde a fondos de inversión que intentan tomar los dólares.

          Ahora estos fondos se ven impedidos de negociar en este segmento, lo que en la práctica los obligaría a permanecer en pesos durante un año. ¿No tendrán ninguna salida?

          Y en la confusión de medidas, la pregunta inevitablemente surge… ¿a dónde llevará el “azul” o el paralelo? Cualquier respuesta es un fraude. Antes de los anuncios era de 131 pesos y está empezando a disminuir.

          Hay expertos que arriesgan cuatro resultados para los próximos días:

          1) Algún impacto en los bonos en dólares, que habían comenzado a una tasa alta del 12% anual.

          2) Una posible caída del dólar del MEP (es como el “spot con Liqui”, pero en el mercado de valores.

          3) Un dólar “azul” más alto.

          4) Menos presión para comprar en el lugar durante el asentamiento.

          Por supuesto, todo esto está mezclado en una vorágine de anuncios superpuestos que se comen unos a otros.

          Minutos antes de las medidas de Miguel Pesce para tratar de satisfacer la demanda de las reservas de liquidez del banco central (que ascienden a unos 6.000 millones de dólares de los EE.UU.), Martín Guzmán anunció los lineamientos del presupuesto estatal para cumplir con la formalidad de proporcionar a los dirigentes y a la población una guía de las previsiones para el año 2021 en el contexto de un cambio repentino de las reglas del juego.

          ¿Lo planearon así?