Skip to content

Jorge Brito murió: la última conversación entre el helicóptero y la torre de control antes del fatal accidente

Las comunicaciones son una parte fundamental de la investigación que busca aclarar el caso.

Jorge Brito murió: la última conversación entre el helicóptero y la torre de control antes del fatal accidente

Jorge Brito murió: la última conversación entre el helicóptero y la torre de control antes del fatal accidente

Después del accidente de helicóptero en el que el banquero Jorge Brito viajaba con el piloto Santiago Beaudean, se conocieron los audios de la última comunicación que tuvieron con la torre de control.

El diálogo comenzó en condiciones óptimas. La torre de control preguntó al helicóptero cuánto tiempo esperaban que tardaran en llegar a Joaquín V. González (donde iban), y la respuesta fue inmediata: “Se lo haré saber ahora tan pronto como hayamos terminado con el Cabra Corral, pero eso será en una hora aproximadamente”.

Después del control, piden de nuevo la “visual” y la “frecuencia” y dicen “Cuidado con la llegada”. A lo que los pilotos responden: “Ok visual y frecuencia, luego les diremos cuando lleguemos”.

Esto fue lo último que se supo. Porque minutos después la torre de control intentó comunicarse con los pasajeros del helicóptero, pero no hubo más respuestas. En respuesta a una pregunta se escucha: “No hay respuesta”.

A partir de este momento, los operadores comienzan a comunicarse con otros aviones en las cercanías de la zona, con el fin de establecer un diálogo con Brito y su compañero. “Tenemos un informe de un avión perdido o estrellado”, dicen.

La comunicación es una parte fundamental de la investigación para aclarar el caso. Según la información inicial, se dice que el banquero se enredó en un tobogán de cuerda, perdió el control del helicóptero y afectó las aguas alrededor de la presa de Cabra Corral en Salta.

La torre de control le habría dado un plan de vuelo a 5.000 pies sobre el nivel del mar. El aeropuerto Martín Miguel de Güemes de Salta está a una altura de 4 075 pies, por lo que la altura real era de unos mil pies, lo que equivale a 300 metros.

Brito se dirigía desde allí al territorio de Joaquín V. González, donde tiene posesiones. Según nuestras fuentes, el empresario solía ir a esta zona todos los jueves y viernes, donde tiene un comedero en uno de los campos.

Las primeras versiones sugieren que fue el propio Brito quien comandó la nave, acompañado por su piloto de confianza.

PJB

<<<
El helicóptero en el que se estrelló Jorge Brito era “muy moderno e ideal para las regiones montañosas”