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La OCDE mejora su proyección para 2020, pero Argentina sigue siendo uno de los países con mayor caída económica

En su informe sobre las perspectivas a mediano plazo, el organismo preveía una disminución del 11,2% del PIB, sólo por detrás de Sudáfrica entre los países del G-20.

La OCDE mejora su proyección para 2020, pero Argentina sigue siendo uno de los países con mayor caída económica

La OCDE mejora su proyección para 2020, pero Argentina sigue siendo uno de los países con mayor caída económica

El impacto de la pandemia de coronavirus en la economía conducirá a una disminución del 4,5% de la actividad este año, pronóstico que revisa al alza los cálculos anteriores de la OCDE, pero que no oculta el hecho de que la recuperación será lenta y llena de incertidumbre.

En este contexto, la organización situó a la Argentina, con un 11,2% estimado, sólo detrás de Sudáfrica como uno de los países que experimentará el peor declive entre el G20.

En su informe de perspectivas a medio plazo de este miércoles, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en el que revisa los informes de junio, mejoró su estimación original en 1,5 puntos porcentuales, a pesar de que espera que el producto interno bruto (PIB) mundial crezca un 5% en 2021, dos décimas menos que hace tres meses.

Si la confianza de las empresas y los consumidores crece más rápido de lo previsto, los nuevos brotes de coronavirus sólo requieren medidas de contención leves y localizadas, y el tratamiento o una vacuna está a la vista antes de lo esperado, el PIB podría crecer hasta un 7% y el comercio hasta un 6% en 2021.

Por el contrario, si la incertidumbre es menor que la estimada y los brotes aumentan, el crecimiento del PIB podría caer entre 2,5 y 3 puntos y el comercio total podría caer al 7% el próximo año.

Para 2021, la pérdida total de ingresos ascendería a 7 billones de dólares (unos 5,8 billones de euros), cifra que se reduciría a 4 si la situación mejora y podría llegar a 11 billones si las expectativas se deterioran.

“El mundo está enfrentando su más dramática desaceleración desde la Segunda Guerra Mundial No hay manera de endulzarlo”, dijo el economista jefe de la OCDE Laurence Boone en la presentación, que subrayó que un menor consumo, producción e inversión conducirá inevitablemente a una reducción del empleo.

Incertidumbre global

La OCDE reconoce que sus cálculos dependen del progreso de COVID-19 y de las políticas fiscales y económicas para contener sus efectos. Para el G20 en su conjunto, su proyección reduce la disminución en 2020 al 4,1% en comparación con el 5,7 de junio en su escenario más optimista y mejora el aumento en 2021 en dos décimas al 5,7%.

Sólo un país, China, está registrando un crecimiento del PIB del 1,8% este año y del 8% el próximo año en ambos casos, un aumento de 4,4 y 1,2 puntos porcentuales respectivamente, debido a la rápida contención del virus y al hecho de que China fue el primer país en el que el virus estalló.

Las disminuciones en los restantes países del G20 este año reflejan el impacto de la crisis sanitaria en la economía, siendo Sudáfrica (-11,5%), Argentina (-11,2%), Italia (-10,5%) y México (-10,2%) los países más afectados, y las disminuciones más pequeñas en Corea (-1%), Turquía (-2,9%) e Indonesia (-3,3%).

Aunque las proyecciones para el Reino Unido (-10,1%), Francia (-9,5%), Alemania (-5,4%) y la zona euro (-7,9%) mejoran en más de un punto, o en 3,5 en el caso de los Estados Unidos (-3,8%), estos países no logran escapar de la zona roja de disminución del PIB.

Una lenta recuperación

Se prevé que para 2021 la mayoría de las economías estarán por debajo de las cifras de 2019 y serán “significativamente más bajas” que las estimadas antes de Covid-19, según la OCDE, que considera que esto es una prueba del riesgo de un impacto a largo plazo de la pandemia, cuyo número de muertes en todo el mundo ha superado las 900.000.

Los principales incrementos del PIB el próximo año serán liderados por la India (10,7%) y China (8%).

Sus previsiones para la zona del euro bajan 1,4 puntos hasta el +5,1% y para los tres países del G20 Alemania (+4,6%), Francia (5,8%) e Italia (+5,4%) 1,2, 1,9 y 2,3 puntos porcentuales respectivamente.

Sus tres miembros latinoamericanos también ofrecen un crecimiento moderado, 3% para México y 3,2% para Argentina. El Brasil, para el que estima un descenso del 6,5% en 2020, espera un aumento del 3,6% en 2021, seis décimas menos que en junio.

A diferencia de los dos principales informes semestrales, estas previsiones intermedias no ofrecen un análisis detallado de todos los países y no incluyen a España, para la que se calculó un descenso del 11,1% este año y hasta el 14,4% en el caso de una segunda ola en junio.

La OCDE observa que la recuperación ha perdido impulso desde el verano y es evidente que deben mantenerse las políticas fiscales, monetarias y de apoyo estructural para mantener la confianza y limitar el impacto de la crisis.

En particular, pide un “delicado equilibrio” entre el ajuste del mercado laboral a la situación y las medidas para frenar la pérdida de puestos de trabajo, que en mayo había salvado unos 50 millones de puestos de trabajo en toda la OCDE, “casi diez veces más que durante la crisis financiera mundial” en 2008.

“No debemos repetir los errores del pasado y no debemos abolir el apoyo fiscal demasiado pronto”, concluyó Boone, quien señaló que la erección de barreras comerciales con el cierre de las fronteras o el aumento de la burocracia tiene un impacto en la economía y el empleo.

Con información de EFE.

JPE