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Martin Guzmán dice que no habrá devaluación y el azul, imparable, cerró la semana a $ 195

Después del apoyo que el Presidente dio al ministro para la negociación con el FMI y las medidas que anunció el lunes, el tipo de cambio y la brecha del tipo de cambio siguen aumentando.

Martin Guzmán dice que no habrá devaluación y el azul, imparable, cerró la semana a $ 195

Martin Guzmán dice que no habrá devaluación y el azul, imparable, cerró la semana a $ 195

A pesar de que el dólar paralelo y las acciones financieras no parecen tener un límite superior y que las medidas oficiales no están deteniendo la ampliación de la brecha cambiaria, el ministro de Economía, Martín Guzmán, reafirmó este viernes en varias entrevistas que el gobierno no devaluará y “mantendrá la política cambiaria” del tipo de cambio oficial.

“No”, fue la respuesta enfática del ministro cuando se le preguntó durante las apariciones en los medios de comunicación más tarde ese día si el dólar oficial experimentaría un salto abrupto. El jueves el banco central anunció la tasa de venta al por mayor a 33 centavos, más que en las rondas anteriores. “La devaluación no es la solución, porque conduce a más inflación y socava el poder adquisitivo.

Desde el 15 de septiembre, cuando el banco central profundizó en la horquilla del tipo de cambio, los dólares alternativos han ido subiendo sin encontrar su límite superior. Este viernes el dólar blue cerró en 195 pesos, con una diferencia de 149,5%, mientras que los activos líquidos cayeron a 168,83 pesos, una caída del 6,8%, en un día en el que las sociedades anónimas no operaban debido a las peticiones del gobierno.

A pesar de la volatilidad y el ruido del tipo de cambio, Guzmán reiteró que “seguiremos el ritmo de la devaluación del peso, de la mano de la inflación, en un proceso de tratar de reducir gradualmente la inflación”.

En cualquier caso, el ministro reconoció que “las expectativas de devaluación afectan indirectamente a la economía” y por lo tanto tienen como objetivo “estabilizar y luego reducir la brecha”.

“Tenemos una situación con una brecha muy grande en el tipo de cambio, pero también hay una situación en la que tenemos un superávit comercial, no hay pago de la deuda externa, y a pesar de lo que se dice, hay 41 mil millones de dólares en reserva, de los cuales los depósitos serán unos 12 mil millones. Y hay controles de capital”, explicó Guzmán.

Según el ministro, estas tres razones (el superávit comercial, las bajas obligaciones de pago de la deuda y los controles de cambio) llevan al Ministerio de Economía a creer que no habrá devaluación del tipo de cambio oficial.

Guzmán admitió que la semana no fue fácil: “Estamos preocupados por la brecha. Crea expectativas de devaluación incompatibles con las circunstancias que enfrentamos en el frente exterior. Esta combinación de superávit comercial, bajos pagos de deuda y controles de cambio nos permite continuar con la política de tipo de cambio para el tipo de cambio oficial, que es importante para los precios y la macroeconomía”, subrayó.

La semana comenzó con Guzmán anunciando medidas para calmar el dólar con la liquidación. “El azul es menos importante que el CCL (cash with liqui), dijo ayer en este viernes. Los anuncios del lunes estaban dirigidos precisamente a calmar este dólar financiero. Después de dos semanas en las que las medidas tomadas por el Banco Central fueron principalmente monetarias (aumento de la tasa de pases y financiamiento subsidiado y disminución de la tasa de LELIQ), esta vez se tomaron medidas en relación con la operación en el mercado de valores, donde la reducción del estacionamiento a 3 días, el levantamiento de la prohibición a los no residentes y el anuncio de una subasta de bonos de hasta 750 millones de dólares con el objetivo de liberar parte de los pesos en manos de fondos extranjeros.

Estas medidas fueron promovidas por el equipo de Guzmán en detrimento de las medidas tomadas por Miguel Pesce, en particular el fortalecimiento del brazalete el 15 de septiembre, que se utilizó para resolver una disputa con Guzmán.

Sin embargo, las medidas del ministro no tuvieron éxito cuando el objetivo era calmar el dólar, con la liquidación aumentando en 3,5 pesos a la semana.

“Los precios se mueven con el dólar oficial, no con el azul. Esto ha estado sucediendo durante 10 meses, lo he estado viendo desde hace 10 meses. Veo los datos. La inflación va de la mano con el tipo de cambio oficial. La brecha aumenta la expectativa de que el funcionario pueda ir a cualquier parte. La devaluación no es una solución que lleve a más inflación”, dijo Guzmán.

La semana terminó con el dólar blue ganando 17 pesos, de 178 pesos a 195 pesos. También termina con una situación más apremiante para el ministro Guzmán. Cerca del funcionario, se observa que el fin de semana pasado el presidente le pidió que coordinara la gestión de la política económica con vistas a las negociaciones con el Fondo Monetario.

Una de las preocupaciones del organismo es que el Ministerio de Economía y el Banco Central no estén de acuerdo con las medidas o que haya diferencias, como las hubo durante la administración Macri, en el desarrollo de un programa, en este caso un stand-by de 57.000 millones de dólares.

Se le preguntó a Guzmán si Alberto Fernández le había fijado una fecha límite, como esperaba nuestras fuentes, para detener la escalada del dólar. El ministro no confirmó ni descartó esto.

“No me involucraré en la especulación. El Presidente traza la línea, estamos trabajando de una manera que se centra totalmente en la estabilización de la economía. Y trabajamos bajo su liderazgo. ¿Qué quiere decir con plazos? Día tras día trabajamos para estabilizar la economía y ponerla en el camino de la recuperación”, dijo.

Según el jefe de la cartera del Tesoro, “hoy existe esta extraña situación en la que hay un frente financiero con las características de una inestabilidad muy fuerte, pero al mismo tiempo la economía real está mostrando signos de recuperación.

Guzmán dijo que el crack político “tiene un precio económico”. “Una sociedad rota es una sociedad que tiene dificultades para tener una economía tranquila. Esto es importante y por supuesto muy importante. Estabilizarnos y situarnos en un entorno de calma económica es una tarea colectiva. Todos estamos en el mismo barco”, dijo.