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Miguel Pesce negó que el refuerzo de las acciones tenga un impacto en la inflación: “No hay razón para enfatizar los precios”.

El jefe del Banco Central aseguró que las nuevas restricciones para la compra de dólares no afectarán a los precios porque las empresas fijan sus listas "con el valor del tipo de cambio oficial del mercado".

Miguel Pesce negó que el refuerzo de las acciones tenga un impacto en la inflación:

Miguel Pesce negó que el refuerzo de las acciones tenga un impacto en la inflación: "No hay razón para enfatizar los precios".

El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Miguel Pesce, aseguró este miércoles que el endurecimiento de las restricciones a la compra de dólares no afectará la marcha inflacionaria, porque, recalcó, “no hay razón para tensionar los precios”.

“No hay absolutamente ninguna razón”, dijo Pesce cuando se le preguntó sobre el posible impacto de la prolongada represión en la carrera de precios.

En declaraciones a Radio Con Vos, el jefe de la Autoridad Monetaria señaló que podría haber “un efecto microeconómico muy específico en un servicio en el que la persona mide su rentabilidad en dólares.

“Cuando se producen estos movimientos, puede haber algún cambio en este nicho de servicio particular en los mercados paralelos. Pero en general, las empresas fijan los precios al valor del tipo de cambio oficial del mercado. Esto se ha demostrado en sucesivas situaciones en las que ha habido brechas en los tipos de cambio”, dijo.

continuó, Pesce sintió que los empresarios “no tenían excusas” para subir los precios de sus productos. “No, de ninguna manera. Miren la inflación de los últimos meses, la brecha se ha ampliado por razones especulativas y esto no ha llevado a una aceleración de la inflación, pensemos en niveles más bajos que en los últimos dos años”, insistió.

El jefe del banco central justificó nuevamente la decisión anunciada en la víspera de la ampliación de la brecha, citando una serie de medidas que incluyen un nuevo recargo del 35% a pagar por los pequeños ahorradores e incluso una invitación a las empresas a refinanciar sus deudas con acreedores extranjeros.

En cuanto a esto último, Pesce recordó que entre 2015 y 2019 la deuda del sector privado ascendió a 20.000 millones de dólares, es decir, el 84%, “y esto nos trae distorsiones porque esta deuda se está eliminando gradualmente”.

“Necesitamos que las empresas que tienen deudas de más de un millón de dólares hablen con sus acreedores y se reestructuren; no hay demanda ni abismo, pero les pedimos que no se aprovechen de esto”, aclaró Pesce.

AFG