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Uno de cada tres porteños es pobre, según los datos oficiales de la Ciudad

En el segundo trimestre la pobreza aumentó hasta el 33,6% y el número de hogares sin ningún tipo de ingresos creció fuertemente.

Uno de cada tres porteños es pobre, según los datos oficiales de la Ciudad

Uno de cada tres porteños es pobre, según los datos oficiales de la Ciudad

En un adelanto de las cifras nacionales que el INDEC publicará a fin de mes, la pobreza en la ciudad de Buenos Aires ha pasado del 22,1% de hace un año al 33,6% de la población de Buenos Aires en el segundo trimestre de 2020. Hay 1.032.000 pobres, la cifra más alta de la serie, que comenzó en 2015 cuando la Oficina de Estadística y Censos de Buenos Aires comenzó a medir las condiciones de vida en la capital federal.

3.072.000 personas viven en la CABA. Por ejemplo, uno de cada tres porteños es pobre porque tiene un ingreso que no le permite comprar una canasta básica.

Mientras tanto, la tasa de pobreza ha aumentado de 6,2% hace un año a 15,7% en el segundo trimestre de 2020. Hay 482.000 personas que no sólo cubren el costo de una canasta básica de alimentos.

“Año tras año, 119.000 hogares y 353.000 personas caen en la pobreza. En particular, alrededor de 93.000 hogares y 292.000 personas caen en la pobreza”, dice el informe oficial, describiéndolo como “la mayor extensión de todos los estratos y su nivel, con mucho el más alto de la serie histórica”. Y agrega: “Cabe destacar los hogares con mujeres a la cabeza, donde la incidencia de la pobreza es del 37,8% (significativamente más alta que la de los hombres, 29,9%), los hogares con niños menores de 14 años (43,7%) y los hogares con un jefe de familia desempleado (prácticamente el triple de la incidencia del total)”.

Otra cifra dramática es el aumento del número de hogares que ya estaban en la indigencia y no tenían ingresos en el segundo trimestre. “Casi un tercio de los hogares necesitados (unos 48.000 hogares con unas 95.000 personas) no tuvieron ingresos durante este período debido al aumento del desempleo y la inactividad de sus miembros. A título indicativo, hace un año, los hogares en los que ningún miembro tenía ingresos eran menos de 10.000 hogares.

Las estadísticas oficiales de pobreza de Buenos Aires muestran un fuerte deterioro en 2016, una mejora en 2017 y a partir de ahí un nuevo aumento del 14%: 16% en 2018, 19,1% en 2019, 22,9% hace un año y ahora 33,6%. La indigencia siguió el mismo camino: del 4% en 2017 pasó al 4,3% en 2018, al 6% en 2019 y ahora al 15,7%.

Estas cifras muestran que la pandemia ha aumentado significativamente la necesidad y la pobreza en la ciudad, que ha estado creciendo por lo menos durante dos años.

El informe de Buenos Aires señala que si se suman los hogares que apenas superan la línea de pobreza, y que “en caso de una posible pérdida de poder adquisitivo de los ingresos familiares, por ejemplo debido a un aumento de los precios por encima de sus ingresos o en caso de pérdida de empleo o de los ingresos de uno de sus miembros, es muy probable que caigan en los estratos más bajos”, el porcentaje de personas en “condición débil” es del 44,3%: un total de 1.360.000 personas.

Esto significa que casi uno de cada dos porteños pertenece a una familia que vive en condiciones de vulnerabilidad económica y social. El informe concluye que hay “un empobrecimiento general de la población de la ciudad”.

El documento reconoce que el barrio “se caracteriza por una fuerte caída del empleo y una reducción de los ingresos reales” y “conduce a un deterioro de la situación social de la población de la ciudad”. Unas 323.000 personas pierden su trabajo – la mayoría de ellas pasan a la inactividad, el desempleo se eleva al 14,7% con 221.000 desempleados, y los que mantienen su trabajo ven caer sus ingresos reales (las fluctuaciones de los precios alcanzan casi el 40%) y a menudo también los ingresos nominales. Especialmente dentro del reducido grupo de la población activa, se produce un aumento significativo de los que no reciben ningún ingreso (prácticamente se duplica hasta 63.000 personas)”.

Con respecto a los subsidios estatales, el informe afirma que: “Los subsidios estatales para el pago de sueldos y salarios afectan a los hogares con trabajadores registrados. Sin embargo, en los casos en que los empleados no están inscritos en el sistema de seguridad social, el subsidio no les llega; en estos casos, la posibilidad de cobrar el IFE es limitada porque los requisitos son varios y cubren a todos los miembros del grupo familiar”.

A diferencia del INDEC, que informa cada seis meses, la Oficina de Estadísticas y Censos de Buenos Aires lo difunde trimestralmente.

Al ser una medición basada en los ingresos, en la percepción del salario medio, los datos del primer trimestre no son comparables con los del cuarto trimestre del año anterior.

Las cifras del INDEC para el primer semestre se anunciarán a finales de este mes. .