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Cómo se reúnen los parlamentos en una pandemia: ¿sesiones a distancia, en persona, o una mezcla?

Las restricciones impuestas por el coronavirus han modificado la actividad parlamentaria en todo el mundo.

Cómo se reúnen los parlamentos en una pandemia: ¿sesiones a distancia, en persona, o una mezcla?

Cómo se reúnen los parlamentos en una pandemia: ¿sesiones a distancia, en persona, o una mezcla?

La recomendación de distancia social causada por la amenaza del coronavirus dificulta el funcionamiento adecuado de los negocios y actividades donde se reúnen grandes cantidades de personas en espacios cerrados. En este sentido, una actividad directamente afectada es la de los órganos legislativos y los parlamentos, que han recurrido a diversas soluciones en todo el mundo.

Dependiendo del contexto, los diferentes países y bloques han optado por diferentes soluciones. La mayoría optó por una especie de solución intermedia, utilizando el modo remoto para las reuniones y los debates, mientras que en algunos casos la votación adoptó la forma de reuniones presenciales. Otros han aprovechado la limitada presencia de los legisladores para ciertas cuestiones. A continuación se presenta una visión general de cómo los diferentes países han resuelto el problema.

Unión Europea

La pandemia frenó la actividad del Parlamento Europeo y de los parlamentos nacionales de los estados del bloque, pero no la detuvo completamente. Las mayores restricciones fueron a finales de marzo y principios de abril, cuando la mayoría restringió sus actividades a lo esencial, pero nunca cerraron sus puertas completamente.

El Parlamento Europeo se reúne dos semanas al mes en Bruselas y una semana al mes en la ciudad francesa de Estrasburgo. Los miembros tienen que pasar la cuarta semana de cada mes en sus distritos electorales.

Miles de personas viajan de Bruselas a Estrasburgo cada mes durante cuatro días en una peregrinación política que continúa en contra de la voluntad de la mayoría de los diputados porque los tratados europeos estipulan que la sede del Parlamento Europeo se comparte entre la ciudad francesa y la capital belga.

Desde marzo, las reuniones en Estrasburgo se han cancelado y la actividad en Bruselas aumentó en consecuencia, pero las reuniones han sido limitadas. Las reuniones cara a cara son limitadas y sólo se utiliza un tercio de la capacidad. El resto de los diputados siguen las sesiones desde casa y se ha establecido un sistema de votación telemática para ellos.

La cancelación de la semana de sesiones de Estrasburgo provocó una protesta entre las instituciones europeas y el gobierno francés, sospechoso de intentar utilizar las restricciones de la pandemia para eliminar finalmente la sede de Estrasburgo, como quería la mayoría de los diputados.

El Presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, dijo esta semana que la cancelación de estas sesiones era sólo por motivos de salud, ya que viajar a Estrasburgo significaría que varios miles de personas tendrían que estar en cuarentena a su regreso a Bruselas cuatro días después.

Desde mayo, los periodistas han vuelto a tener acceso a los locales del Parlamento en Bruselas, pero todavía hay muchos problemas para organizar actividades con invitados externos, y la mayoría del personal del Parlamento (administradores o asistentes parlamentarios) sigue trabajando desde casa.

Cada país, una receta

Los parlamentos nacionales europeos siguen prácticamente todos la misma política: se reúnen regularmente pero con capacidad reducida. Los partidos políticos envían un porcentaje de sus miembros y se procura que la representación de cada grupo sea proporcional a su tamaño real.

El porcentaje de asistencia varía. En el Reino Unido siguen reuniéndose con una asistencia muy baja, mientras que en la mayoría de los países del continente se permite a los partidos enviar a la mitad de sus miembros a las sesiones parlamentarias.

En algunos casos, el control de esta medida es muy laxo, como ha sido el caso en varias ocasiones en España o Francia, donde hubo días en que casi el 70% de los bancos fueron ocupados.

Estar sentado con sólo la mitad de los miembros presentes permite dejar la mitad de los asientos libres y así mantener una distancia de seguridad mínima.

Sin embargo, dado el uso generalizado de barbijos (en España, los miembros del Parlamento y los miembros del gobierno toman la palabra sin quitarse el barbijo), la asistencia es mayor y a menudo este asiento no se deja vacío entre los miembros.

Estados Unidos

El Congreso de los Estados Unidos, compuesto por el Senado y la Cámara de Representantes, sufrió cambios históricos como resultado de la pandemia.

La Cámara de Representantes suspendió sus actividades personales en abril debido a recomendaciones médicas. Tras un largo proceso de debate, permitió que las reuniones se celebraran por videoconferencia, mientras que la votación pasó a un modo de delegado en el que una legislatura podía votar por hasta 10 de sus colegas que no podían viajar a Washington, D.C.

Al igual que la Cámara de Representantes, el Senado suspendió sus actividades personales en abril debido a recomendaciones médicas, pero las reanudó en mayo. Después de la tradicional pausa de agosto, reanudó sus sesiones personales el 8 de septiembre.

De acuerdo con las pruebas médicas, se recomendó el uso de barbijos y la aplicación de la distancia social de 2 metros, pero no son medidas obligatorias.

América Latina

Se aplicaron varias medidas en toda la región, aunque la gran mayoría optó por un tipo de formato mixto que combinaba debates y reuniones a distancia con algún tipo de sesiones presenciales.

Chile, por ejemplo, fue uno de los primeros países en convertir sus actividades parlamentarias al formato de videoconferencia. Aunque tanto el Senado como la Cámara de Diputados permiten debates personales para los legisladores que pueden participar, ambas cámaras permitieron no sólo sesiones a distancia sino también la votación electrónica.

Brasil también permitió a los miembros del Senado y de la Cámara de Diputados cambiar al formato online. Las sesiones se transmiten en directo en las diferentes plataformas del Congreso y se pueden seguir todas las etapas del proceso, desde la presentación de los proyectos hasta los debates.

Bolivia, Ecuador y Paraguay también permitieron modalidades virtuales. Asunción, sin embargo, disponía que ciertos asuntos más urgentes se llevaran a cabo personalmente, pero con menos gente, para poder mantener la distancia social en las sedes de los congresos.

En México, en cambio, la actividad se limitaba a reuniones personales extraordinarias para tratar asuntos urgentes.

Informe: Idafe Martin y Juan Décima

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