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Crisis y controversia en Venezuela: mientras crece el hambre, el gobierno celebra el Día de la Alimentación

El presidente Nicolás Maduro declaró que sigue garantizando el acceso a los alimentos. Pero el salario mínimo apenas alcanza para un kilo de arroz.

Crisis y controversia en Venezuela: mientras crece el hambre, el gobierno celebra el Día de la Alimentación

Crisis y controversia en Venezuela: mientras crece el hambre, el gobierno celebra el Día de la Alimentación

En medio de una hiperinflación descontrolada, con el telón de fondo de la profunda crisis económica que ha pulverizado el poder adquisitivo e impedido que miles de familias en Venezuela compren alimentos básicos, muchos ciudadanos rechazaron la conmemoración del Día Mundial de la Alimentación por parte del gobierno de Nicolás Maduro.

Antonieta Ríos, una escritora de gráficos de 49 años, dijo a la agencia ANSA que la realidad es “tan amarga y triste que no hay razón para celebrar porque todos estamos muriendo de hambre aquí.

“Tuve que vender mi equipo para comprar comida, y no siempre comemos en casa”, se lamentó.

Leo Castro, 32, dijo que tenía que “trabajar por la comida porque con esta cuarentena, sin ingresos y sin ninguna ayuda del estado, tenemos que resolverlo”.

La pandemia de coronavirus exacerbó una crisis que ya había dejado a millones de personas en la pobreza y la miseria, provocando un éxodo que la ONU estima en unos 5 millones de personas desde que Maduro llegó al poder en 2013.

“De las tres comidas que la gente solía comer, casi ninguna se hace hoy en día. Tienes que buscar en la basura algo para comer, porque todo es muy caro”, dijo Castro.

Carlos Valero, miembro de la Asamblea Nacional (el parlamento con mayoría de la oposición), culpó a Maduro de “ponernos en primer lugar en las estadísticas de los países peor alimentados del mundo”.

“Según la FAO, el hambre en Venezuela se ha triplicado en los últimos años”, dijo.

El congresista Angel Alvarado dijo que una familia de cuatro “necesita 6.956.250 bolivianos, o 15,24 dólares por semana, para satisfacer la carga de supervivencia calórica, que es el 60% de las necesidades de alimentos no perecederos del país”.

Pero el salario mínimo en Venezuela es de 400.000 bolívares, menos de un dólar, apenas suficiente para comprar un kilo de arroz.

Esta es una realidad que presenta “enormes desafíos” para el país, dificultados aún más por el bloqueo económico y la pandemia, advirtió Rolf Hackbart, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en Venezuela.

Según el Comité de Finanzas del Parlamento, el precio de la cesta de alimentos en septiembre era de 211 dólares americanos, una cantidad que la mayoría de los venezolanos no pueden permitirse.

“Los venezolanos no se alimentan a sí mismos, sino que moderan su apetito”, dijo Marianela Herrera del Observatorio Venezolano de la Salud.

Malnutrición y desnutrición

Destacó que “si en el pasado la escasez de alimentos era dramática, ahora existe una oferta en la que los productos importados persisten porque la producción nacional ha disminuido, pero no hay capacidad de compra.

“La gente consume como mucho dos o tres alimentos, que son básicamente carbohidratos con un poco de grasa”, dijo.

Advirtió que esta dieta deficiente provoca fatiga, pérdida de peso, letargo y falta de energía en los adultos, mientras que en los niños promueve la deficiencia de hierro, el retraso en el crecimiento y la estatura, los problemas cognitivos y la alteración del desarrollo del capital humano.

A pesar de esta dura realidad, Maduro celebró el Día Mundial de la Alimentación este viernes y dijo: “Frente al genocida bloqueo imperial contra el país, seguimos respondiendo con más esfuerzos y trabajo para garantizar la alimentación de nuestro pueblo.

“Agradezco el compromiso diario de los jefes de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) y de los productores de nuestro país”, dijo.

Al mismo tiempo, reafirmó a la FAO el “compromiso de consolidar nuestras alianzas estratégicas y nuestra labor conjunta, que son esenciales para superar las dificultades”.

En Venezuela, el 96,3% de los hogares están en la pobreza de ingresos, mientras que el 79,3% vive en la pobreza extrema y no tiene suficiente para llenar su cesta de alimentos. Este es el resultado de la última encuesta sobre las condiciones de vida (Encovi) realizada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

Fuente: ANSA

CB