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Diez años después de la tragedia de los mineros en Chile, los estafados y abandonados “los 33” siguen tratando de sobrevivir

Nunca recibieron un centavo por los derechos de su historia, que se convirtió en una película y libros. Tampoco fueron compensados. Una década más tarde, siguen luchando.

Diez años después de la tragedia de los mineros en Chile, los estafados y abandonados

Diez años después de la tragedia de los mineros en Chile, los estafados y abandonados "los 33" siguen tratando de sobrevivir

Una década, y parece que fue ayer Han pasado diez años desde que 33 hombres fueron enterrados en las entrañas de la tierra en un accidente en una mina en medio del desierto chileno, que casi milagrosamente salieron vivos.

Una sola entrada y salida, una chimenea sin escaleras de emergencia, una grieta que se ha estado abriendo en la roca durante algún tiempo, algunos empresarios que estaban más interesados en el “boom” de las materias primas que en la seguridad, y una autoridad con poco control. Fue un cóctel que llevó directamente al desastre.

El 5 de agosto de 2010 se produjo el colapso de la Mina San José, un antiguo yacimiento de oro y cobre en el norte de Chile, en la región del desierto de Atacama. Durante 69 días, los 33 mineros estuvieron atrapados a 700 metros bajo tierra.

Con el mundo entero al borde, fueron sacados de las entrañas de la tierra durante un rescate faraónico que comenzó el 12 de octubre y despertó el orgullo de todo un país.

El matadero de San José

“Los jefes sólo estaban interesados en la producción. Nos controlaban a través de las cámaras, y cuando llegábamos tarde para sacar un camión, llamaban desde Santiago para ver qué pasaba”, dice el minero Jorge Galleguillos.

Antes de la boca del estrecho túnel por el que volvió a la vida, Galleguillos recuerda que la mina era conocida como el “Matadero de San José” y que ya había cerrado al menos dos veces después de la muerte de dos trabajadores en 2004 y 2007.

“La mina crujía constantemente, no dejaba de advertirnos”.

Hoy – todavía – estos 33 hombres buscan la supervivencia, la compensación y la recuperación de los derechos sobre una historia que asombró al mundo y lo hizo famoso sin buscarlo.

Treinta y uno de los 33 mineros demandaron al Estado y a la Mina San Esteban, propietaria del yacimiento, como responsables del derrumbe que los sepultó durante 69 días a más de 600 metros de profundidad dentro de la Mina San José en la ciudad de Copiapó. Los mineros Luis Bustos y Juan Illanes tomaron acciones legales por decisión personal.

Después de ocho años, el poder judicial condenó al Estado chileno a pagar una indemnización de 110.000 dólares cada uno y absolvió a la mina de San Esteban.

Pero el Consejo de Defensa del Estado (CDE) apeló el fallo, estimando que los mineros ya habían sido compensados con pensiones vitalicias (14 de los 33 según la edad y la patología) y ayudas económicas privadas. La apelación aún no ha sido decidida por el Tribunal de Apelación de Santiago. No se pagó a nadie.

“En nuestra opinión, la sentencia contiene errores y vicios que la hacen nula, sin perjuicio de la violación de diversas normas legales que hacen necesario revocar lo decidido”, dijo el CDE.

En 2017 el poder judicial chileno decidió disolver la Fundación Los 33 de Atacama, creada para preservar su historia, su uso turístico y la gestión del museo, que ahora se encuentra fuera de la mina.

Aún aturdidos por la atención de los medios de comunicación, los 33 mineros se asociaron con los abogados chilenos Remberto Valdés y Fernando García, a quienes transfirieron los derechos durante toda su historia.

En virtud de este acuerdo, se produjo la película americana “Los 33”, protagonizada por el español Antonio Banderas y la francesa Juliette Binoche. Dirigida por la mexicana Patricia Riggen, fue producida por el estadounidense Mike Medavoy, responsable de películas legendarias como “Rocky” y “Apocalipse Now”.

Pero por razones de derechos los mineros los acusan de no haber recibido ningún peso. Ni siquiera para el libro “En la oscuridad” de Héctor Tobar.

“En cuanto a la película, todo se perdió, todavía teníamos 2 millones de dólares de deuda. Los libros se agotaron en todas partes, pero no recibimos ni un solo peso”, dijo Omar Reygadas, uno de los 33 mineros.

En 2015, 12 de ellos, decididos a recuperar los derechos sobre su historia, presentaron una demanda contra los abogados Valdés y García, acusándolos de “fraude calificado, malversación, contrato simulado y delito menor”.

“Los mineros llaneros no han perdido la esperanza, no la perdieron hace 10 años, no la han perdido ahora. Esperan que los responsables sean llevados ante la justicia y que puedan ser condenados y sentenciados y que mis clientes vuelvan a sus vidas”, dijo Alejandro Peña, su abogado en este caso.

La demanda afirma que los abogados demandados “nunca les dieron (a los mineros) acceso a ninguna información o decisión, nunca les dieron información detallada sobre todos los puntos introducidos, y mucho menos les permitieron ejercer sus derechos como se les prometió”. Los abogados también están acusados de embolsarse 185.000 dólares que se suponía que iban a distribuir.

Mientras tanto, el Servicio Nacional de Geología y Minas señaló que las auditorías mineras se intensificaron después del accidente. Si bien en 2010 se realizaron unas 2.400 auditorías, el año pasado se elevaron a más de 10.000 y el número de muertes por año se redujo de 45 a 14.

AFP y EFE