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México: Un arresto que puede comenzar a desentrañar el misterio de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa

Las autoridades finalmente atraparon a una de las mentes maestras de este impactante caso. José Casarrubias, apodado "El Mochomo", es uno de los cuatro hermanos que dirigen la organización Guerreros Unidos (GU), acusados de secuestrar a los jóvenes en septiembre de 2014.

México: Un arresto que puede comenzar a desentrañar el misterio de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa

México: Un arresto que puede comenzar a desentrañar el misterio de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa

Cinco años después del escándalo de la desaparición de 43 estudiantes en la sureña ciudad de Iguala, que desencadenó una de las crisis políticas más graves de México, las autoridades han atrapado finalmente a uno de los autores intelectuales de este impactante caso. José Casarrubias, apodado “El Mochomo”, uno de los cuatro hermanos que dirigen la organización Guerreros Unidos (GU), figura clave para descubrir la verdad sobre este crimen no resuelto, fue detenido en Metepec, estado de México, a unos 70 kilómetros de la capital, y llevado a una prisión de máxima seguridad.

Casarrubias está acusado de la desaparición y probable asesinato de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa y el asesinato de otros seis estudiantes el 26 de septiembre de 2014, en el sureño estado de Guerrero.

Guerreros Unidos se encontraba en una feroz disputa con la banda conocida como Los Rojos por el traslado de heroína de Guerrero a los Estados Unidos, y se alega que los estudiantes fueron erróneamente confundidos con miembros de esta última organización. Se sospecha que uno de los camiones en los que viajaban los jóvenes que los secuestraron en protesta llevaba un cargamento de drogas o dinero, lo que explica que los estudiantes fueran perseguidos obstinadamente por la policía local hasta que fueron detenidos y entregados a Guerreros Unidos.

Una investigación de la entonces Fiscalía General (PGR) encontró como “verdad histórica” que los estudiantes fueron llevados al pueblo de Cocula cerca de Iguala, donde fueron asesinados y sus cuerpos quemados en un vertedero.

Poco después de las desapariciones masivas, fueron detenidos sus hermanos Mario y Adán Casarrubias, quienes también fueron identificados como responsables de la desaparición de los 43 estudiantes.

Mario Casarrubias se encuentra en la Cárcel del Altiplano, la principal prisión de alta seguridad del país, donde se enfrenta a cargos penales por crimen organizado y por porte de armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas federales.

El Mochomo, encargado del control de los cargamentos de droga y de la recaudación de fondos del grupo criminal, mantenía el control de las fuerzas policiales de Iguala y Cocula e incluso tenía buenas relaciones con el intendente de la antigua ciudad, José Luis Abarca, que también está en prisión.

Tras el debilitamiento de Los Rojos, Guerreros Unidos tiene ahora un diputado en La Familia Michoacana (FM), particularmente en la frontera entre Guerrero y el estado de Michoacán, una zona del sur de México con un alto nivel de tráfico de drogas.

El pasado mes de marzo, el Presidente Andrés López Obrador anunció que trabajaría con la Fiscalía General de la República (FGR) y la Corte Suprema para resolver el caso, uno de los temas pendientes en la historia política reciente. Los padres de los jóvenes organizan una constante ola de protestas en las calles de todo el país, exigiendo la aparición de sus hijos y la justicia porque creen que siguen vivos.

Sin embargo, algunos especialistas creen que fueron asesinados de acuerdo con la versión oficial, aunque difieren de la forma en que fueron asesinados y sus cuerpos aún no han sido encontrados.

El acuerdo entre el gobierno, la fiscalía y el poder judicial estipula que la desaparición de los estudiantes “no será olvidada y que la sociedad conocerá la verdad sobre el caso a su debido tiempo”.

“No es sólo una razón de estado, sino de nación”, dijo el Presidente López Obrador, quien afirmó que cada organismo que firmó el acuerdo “tratará de contribuir a la investigación desde sus respectivas jurisdicciones”.

también prevé la reparación de todas las violaciones de los derechos humanos cometidas contra las víctimas. La desaparición de los estudiantes rebajó drásticamente el prestigio del gobierno de Enrique Peña Nieto, que más tarde se enfrentó a otro escándalo cuando compró una mansión para su esposa, una ex reina de las telenovelas, a un precio preferencial de un contratista oficial, lo que acabó minando su popularidad.

Ambos eventos explicarían bien la aplastante derrota del entonces gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro) y la victoria del actual presidente de centro-izquierda Andrés López Obrador en las elecciones de julio de 2018.

Fuente: ANSA y nuestras fuentes