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¿Quién es Carlos Mesa, el intelectual que encarna el rechazo de Evo Morales en Bolivia

El candidato de la Comunidad Ciudadana busca regresar a la presidencia. Busca el apoyo de todos aquellos que repudian al MAS.

¿Quién es Carlos Mesa, el intelectual que encarna el rechazo de Evo Morales en Bolivia

¿Quién es Carlos Mesa, el intelectual que encarna el rechazo de Evo Morales en Bolivia

Quince años después, el ex presidente Carlos Mesa está de nuevo a las puertas del poder en Bolivia. Es el único candidato con opción a vencer a Luis Arce en las urnas, reconocido como el gestor del “milagro económico” durante el gobierno de Evo Morales. Aunque el candidato del MAS mantendrá una ligera ventaja en las encuestas por el momento.

El historiador y periodista de 67 años, jefe de la Alianza para los Centros Cívicos, dice que entró en política con “la idea de estar en el centro de las cosas y trabajar para moverlas y cambiarlas”.

Mesa se enfrentó a Morales el año pasado a la cabeza de toda la oposición y ganó el segundo lugar, pero las elecciones fueron canceladas por un supuesto fraude electoral, lo que provocó una agitación social que dejó 36 muertos y obligó a Morales a renunciar después de casi 14 años en el poder.

Mesa agrupa a los sectores más moderados y encarna un discurso de reconciliación, pero también propone mejorar la salud pública y reactivar la economía.

Carlos Diego de Mesa Gisbert, nacido el 12 de agosto de 1953 en La Paz, proviene de una familia de Alcalá la Real (España) y fue un “outsider” en la política hasta hace dos décadas cuando fue atrapado por el ojo de la tormenta.

Elegido Vicepresidente en 2002 junto con el liberal Gonzalo Sánchez de Lozada, presentó su renuncia un año después, mientras el presidente sofocaba violentamente una rebelión popular que se cobró más de 60 vidas, la llamada “guerra del gas”. En ese momento, la ira estalló después de que el gobierno firmara un acuerdo para exportar gas a través de los puertos chilenos, un país con el que todavía tiene una disputa territorial.

“Los muertos te enterrarán”, acusó al gobernante, como lo conjuró en su libro “Presidencia bajo asedio”, en el que registró episodios de ese período.

Mesa, que fue criticado por su supuesta pusilanimidad, sucedió más tarde a Sánchez de Lozada como presidente. Renunció dos veces -la primera fue rechazada por el Congreso- y finalmente abandonó el país en 2005, en medio de otra revuelta que llevó al triunfo de Evo Morales.

Su amigo Alfonso Gumucio, con quien comparte la pasión por la crítica cinematográfica, dice que Mesa es “un hombre que piensa, tal vez un hombre que sueña”.

En un texto escrito en 2008 para el lanzamiento de la “Presidencia sitiada”, Gumucio revela características del ex presidente: “Es un hombre increíblemente metódico y sistemático, no sólo en su trabajo sino también en su vida cotidiana, capaz de registrar todos los objetivos de Bolívar o los detalles de cómo controlar un DC-3.

Quienes lo conocieron en su juventud lo recuerdan con barba y melena cuando apareció en el programa de televisión “Premio del saber”.

En 1994 Mesa ganó el Premio Rey de España y luego el Premio Nacional de Periodismo en 2012.

Mesa fue presidente de Bolivia sin un partido que lo apoyara, situación que dificultó su gestión y lo llevó a renunciar.

Abrumado por la presión social incontrolable y la inestabilidad política, abandonó la silla presidencial para juzgar a Eduardo Rodríguez Veltzé, quien convocó a elecciones en 2005, que ganó Evo Morales.

Sin haber aprendido la lección, Mesa se postuló de nuevo en 2019 sin un partido propio, pero con las siglas del Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), un partido minoritario del difunto líder maoísta Oscar Zamora, que se había aliado con la Derecha en la década de 1990.

Alrededor del FRI formó la Comunidad Ciudadana, un grupo de pequeños partidos, plataformas ciudadanas y líderes regionales.

Mesa propone ahora poner fin a la ideologización en la integración latinoamericana, que – según él – fue impresa por el difunto presidente venezolano Hugo Chávez y aliados como Morales.

“El Bolivarianismo del siglo XXI que fue perjudicial para la integración latinoamericana”, dijo.

También restó importancia a los logros económicos de Morales y su ministro y delfín Luis Arce.

Mesa dijo que estos logros no se lograron “por mérito propio”, sino gracias a los altos precios de las materias primas que Bolivia exporta, principalmente hidrocarburos.

A pesar de sus marcadas diferencias con Morales, Mesa aceptó ser el portavoz del caso marítimo que Bolivia había presentado ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya en 2013 y, por lo tanto, visitó varios países para buscar apoyo para el caso.

El 1 de octubre de 2018, sin embargo, el tribunal dictaminó que Chile no estaba obligado a negociar el acceso al mar en nombre de Bolivia.

Días después de este revés nacional, Mesa lanzó su candidatura para competir por el poder con Morales, un desafío que ahora está repitiendo a Arce.

Fuente: AFP y AP

CB