Skip to content

¿Quién es Luis Arce, el cerebro detrás del éxito económico de Evo Morales que ahora busca la presidencia de Bolivia

El ex Ministro de Economía y el delfín del ex presidente lideran las encuestas, pero puede que tengan que competir en una segunda ronda.

¿Quién es Luis Arce, el cerebro detrás del éxito económico de Evo Morales que ahora busca la presidencia de Bolivia

¿Quién es Luis Arce, el cerebro detrás del éxito económico de Evo Morales que ahora busca la presidencia de Bolivia

Desde un alto cargo en el Banco Central, Luis Arce desentrañó las contradicciones del neoliberalismo aplicado por los gobiernos conservadores de Bolivia y compartió sus opiniones con los estudiantes y colegas de la universidad.

Hasta 2006, el recién elegido Presidente Evo Morales le dio la oportunidad de dirigir el Ministerio de Economía con la tarea de reorientar la política económica.

Tanto para los locales como para los extranjeros, Arce fue el cerebro del éxito económico del gobierno de Morales, que lideró los hilos del país hasta su turbulenta salida en noviembre pasado bajo cargos de fraude electoral en las elecciones de octubre.

Un año después de esta elección fallida, Arce – un economista pragmático de 57 años con estudios en Gran Bretaña y defensor de las estadísticas – cuenta con el regreso de Morales al poder en las elecciones de hoy, que verán el retorno de su partido, el Movimiento por el Socialismo (MAS).

Pero aunque ocupa el primer lugar en la mayoría de las encuestas en términos de intención electoral, no sería suficiente para él ganar en la primera ronda.

Según los expertos, a pesar de sus antecedentes de clase media, Arce no ha logrado romper el “voto duro” leal a Morales, que está anclado en los sectores rurales y en los centros urbanos populares.

El principal objetivo de Arce es precisamente recuperar la voz de la clase que se distanció de Morales durante su reinado de casi 14 años.

Con la camisa arremangada, Arce dirigió una campaña como un profesional, pero evitó el debate. Participó en una sola entrevista, y en todas las entrevistas se mostró abiertamente antiliberal.

“Elegimos a Lucho porque el tema económico será fundamental”, dijo recientemente Morales, quien desde su exilio en Argentina eligió a Arce como su candidato y lideró su campaña.

Acelerada por la pandemia, la crisis económica le hace el juego al ex ministro. “Restauraremos la democracia, reconstruiremos la economía y restauraremos la estabilidad en Bolivia”, es la frase que más repitió durante la campaña.

Pero para sus críticos, el éxito económico de Arce se debió no tanto a su capacidad, sino más bien al auge de los precios de los productos básicos durante más de una década hasta 2012, que llenó las arcas del gobierno de Morales.

En su defensa, el ex ministro afirma que no sólo fue “el efecto precio” sino también la redistribución de los ingresos y la inversión estatal lo que favoreció la industrialización.

Sin embargo, Bolivia sigue dependiendo de la exportación de materias primas -gas natural, minerales y productos agrícolas- y su estabilidad económica y política depende de las fluctuaciones de los precios internacionales, según el economista Jaine Dunn.

“El modelo económico se basaba en la explotación de los precios de los productos básicos, la inversión pública y la redistribución de los ingresos mediante el pago de bonos sociales. El punto es que la bonanza terminó y los planes económicos no cambiaron de dirección”, añadió el economista.

Con Arce como ministro, la economía creció a un promedio anual del 4,6% durante más de una década, y la pobreza se redujo del 60% al 37% gracias a los subsidios.

Ser el delfín el Morales también pone en duda su capacidad para reunir a un país polarizado entre partidarios y opositores del ex presidente.

Desde su exilio en Argentina, Morales no ha contribuido a lograr la paz social, y sus diatribas contra el gobierno de transición de Jeanine Áñez, que han convertido a muchos de sus partidarios en protestas, se escuchan una y otra vez.

Arce ha mostrado lealtad a la política de Morales y se ha distanciado de las acusaciones del gobierno contra el ex presidente.

El gobierno derechista de la presidenta interina Jeanine Añez y los demás candidatos han dirigido toda su artillería contra el abanderado del MAS.

Además, la fiscalía, que depende del gobierno, lo acusa de “enriquecimiento ilícito” mientras era ministro, acusación que Arce niega.

por Carlos Valdez, The Associated Press

CB