Skip to content

A pesar de las diferencias sobre la cuarentena, Alberto Fernández recibirá al gobernador de Mendoza

La cita con Rodolfo Suárez será a las 5 pm en la Casa Rosada. Santiago Cafiero, Martín Guzmán y Wado De Pedro también estarán en la reunión

A pesar de las diferencias sobre la cuarentena, Alberto Fernández recibirá al gobernador de Mendoza

A pesar de las diferencias sobre la cuarentena, Alberto Fernández recibirá al gobernador de Mendoza

Alberto Fernández recibe esta tarde a Rodolfo Suárez para firmar un acuerdo de asistencia financiera de 3.000 millones de pesos en la pandemia, similar al recibido por las otras provincias. Pero el hecho político es que el presidente asistirá a la reunión, aunque el gobernador dio ayer una conferencia de prensa en la que predijo que su provincia no cumplirá con el retorno a la fase 1 en los distritos de la capital, Guaymallén, Godoy Cruz, Luján, Maipú, Las Heras, Tunuyán y Tupungato, tal como lo ha estipulado el gobierno mediante el decreto 729/2020.

De hecho, Suárez ya estaba a bordo del avión que la provincia había contratado para el viaje a Buenos Aires, sin tener la confirmación de la reunión, sabiendo sólo que sería recibido por el Ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, para firmar el nuevo tramo del programa de ayuda, que alcanzará los 120.000 millones de pesos para todas las provincias. Es bien sabido que el gobierno de Mendoza se caracteriza por ser ahorrativo y no dispone de un avión, ni siquiera de un avión médico, por lo que tuvo que alquilar un avión, mientras que el Gobernador es uno de los que más insisten en el retorno de los vuelos comerciales.

Después de una reunión con los intendentes, Suárez confirmó ayer que mantendrá las mismas actividades económicas y la flexibilidad de antes, excepto por las reuniones familiares y las celebraciones religiosas, los únicos aspectos en los que decidió volver. Presentaron una “interpretación del decreto” que les permite tomar estas decisiones, explicaron en la oficina del gobernador y trataron de no confrontar.

En la provincia, argumentaron que los casos se están procesando, que las pruebas son masivas y que “hay un consenso social” para no volver a la fase 1. Sin embargo, desde Casa Rosada anunciaron que el Ministerio de Salud de Mendoza ha solicitado la salida de otros 12 respiradores para que el gobernador se los lleve hoy cuando regrese a la provincia.

“Son muy complicados desde el punto de vista de la salud, no entendemos lo que están haciendo”, dijo un prominente funcionario del gobierno nacional. Ayer Ginés González García incluso usó este argumento en una serie de mensajes que publicó en su cuenta de Twitter. “Los datos procedentes del sistema provincial advierten de cómo la propagación del virus ha aumentado en los municipios”, publicó en un artículo. “Estos datos también muestran que la tasa de ocupación de las camas de cuidados intensivos en la aglomeración urbana de Mendoza es cercana al 95%”, escribió en otro artículo.

Suárez será recibido no sólo por el presidente, sino también por el jefe de gabinete, Santiago Cafiero, y los ministros de economía, Martín Guzmán, y del interior, de Pedro. Todo indica, por lo tanto, que será una reunión en la que no sólo se firmará el acuerdo de asistencia, sino que también se discutirán otros temas que afectan a la provincia que se siente discriminada.

Un tema clave para los mendocinos es el de Portezuelo del Viento, una central hidroeléctrica que forma parte de un proyecto histórico y que comenzó a hacerse realidad bajo el gobierno de Mauricio Macri, aunque siempre con grandes dificultades. La construcción de la presa está provocando tensiones en la pampa, es decir, en el Frente de Todos, ya que es una provincia gobernada por el peronismo.

Pero en general, Mendoza se siente discriminada en la distribución de las ayudas, tanto en los aportes de emergencia del Ministerio de Hacienda, que beneficiaron a otros distritos como Tucumán, Chubut y Santa Cruz, como en la atención de la salud. Por esta razón, el Presidente planeó ir a la provincia con suministros, un viaje que finalmente abandonó, ya que incluso el Gobernador estaba aislado en ese momento debido al contagio de los contactos cercanos.

Este viaje debía tener lugar el 5 de septiembre. Más de un mes después, el presidente y el gobernador se verán por fin las caras.