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Alicia Castro renunció a la embajada en Rusia después de que el gobierno nacional condenara la dictadura de Maduro

Aunque su nombramiento nunca se había formalizado, el diplomático anunció que se iba. En una dura carta, criticó la posición de Argentina ante la ONU, señaló a Alberto Fernández y agradeció a CFK

Alicia Castro renunció a la embajada en Rusia después de que el gobierno nacional condenara la dictadura de Maduro

Alicia Castro renunció a la embajada en Rusia después de que el gobierno nacional condenara la dictadura de Maduro

“Me gustaría renunciar como embajadora porque no estoy de acuerdo con la actual política exterior”, dijo Alicia Castro en una carta publicada hoy. En las redes sociales, el ex embajador en Venezuela en la época de Hugo Chávez dijo que “el voto argentino que acompaña la resolución del Grupo de Lima representa un cambio dramático en nuestra política exterior y no difiere en nada de lo que hubiera elegido el gobierno de (Mauricio) Macri”.

añadió además: “De hecho, durante la restauración neoliberal, el Grupo de Lima fue fundado por un grupo de gobiernos de extrema derecha, alentado y financiado por los Estados Unidos con dos objetivos explícitos Promover el “cambio de régimen” en Venezuela – con la misma matriz que la utilizada por los Estados Unidos en el Medio Oriente – y disolver el bloque regional”.

De hecho, PRO emitió ayer un comunicado de prensa con la firma de Patricia Bullrich y Fulvio Pompeo, celebrando “que el gobierno de Argentina ha corregido su posición y reconocido las violaciones a los derechos humanos en Venezuela acompañando a nuestros socios del Grupo de Lima y a las democracias del mundo en la votación de hoy del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas”. También dijeron que “esperamos que el vaivén que se ha expresado en diversas señales político-diplomáticas sin coherencia en las últimas semanas quede definitivamente atrás”.

En una larga carta, Castro quiso transmitir que ella tenía “el honor de participar como congresista y embajadora en el maravilloso proceso de forjar la unidad regional junto con Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner y los líderes progresistas de la región”. Y mencionó a Hugo Chávez, Lula da Silva, Fidel Castro, Pepe Mujica, Rafael Correa, Evo Morales, Daniel Ortega. Y lamentó que “todo se derrumbó con la llegada de Temer, Macri, Bolsonaro, Lenin Moreno, los golpes de estado brasileño y boliviano con la manipulación de la ley y las operaciones de los medios de comunicación.

Un importante funcionario del gobierno consultado por este diario se refirió a la decisión de Castro y a sus críticas públicas: “En cuanto a su dimisión, ya habíamos dimitido si no hubiéramos abordado el papel”. No sólo sus exigencias de trasladarse a Moscú fueron consideradas excesivas en medio de las restricciones presupuestarias (incluso pidió un ascensor en la residencia diplomática), sino que la conexión que tenía con el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Presidencia siempre fue difícil.

Alicia Castro fue nominada para suceder a Ricardo Lagorio, un diplomático profesional que había entrado en la Federación Rusa en junio de 2017. El peronista Lagorio, que ha pasado buena parte de su carrera a la sombra del actual representante en Brasil, Daniel Scioli, regresará a Buenos Aires el próximo fin de semana y dejará Argentina sin embajador en Moscú.

En su carta, agradeció “al gobierno nacional, especialmente a nuestra Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, por honrarme con el nombramiento como Embajador en la Federación Rusa” y expresó su disgusto con Alberto Fernández, a quien no mencionó.

Y aseguró que había planeado su traslado para el mes de abril, pero en marzo, con el plácet concedido por Rusia, comencé el período del prÃ? Formulé mi petición formal al Senado de la nación para que pospusiera el tratamiento de mi documento debido a la explosión de la pandemia que impidió materialmente los vuelos a Rusia y a los cinco países en los que estaría de acuerdo. En otras palabras, niega que el documento no se haya tratado a petición del gobierno, aunque el Ministerio de Asuntos Exteriores haya hecho una declaración en ese sentido.

Castro aceptó que “tenemos en cuenta que en un frente, no todos pensamos de la misma manera. Sabemos que hay líderes entre nosotros que siempre han estado en contra del socialismo venezolano – sin haber puesto nunca un pie en Venezuela – e incluso algunos que celebraron la proclamación de Guaidó. Pero confiamos en que, independientemente de las preferencias, el gobierno del Frente de Todos respetará los principios rectores de la no injerencia en los asuntos internos de los demás Estados, la solución pacífica de las controversias y el principio establecido de la igualdad jurídica entre los Estados.

Y concluyó con un enfático “el anticolonialismo es también un imperativo ético”.