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Caso Facundo Astudillo Castro: Para el Ministerio de Seguridad de Buenos Aires, la hipótesis de la desaparición forzada es cada vez más remota.

Cómo la billetera de Sergio Berni recibió los resultados de la autopsia realizada por el Equipo Argentino de Antropología Forense, que no pudo determinar si el joven se quitó la vida, fue asesinado o murió como resultado de un accidente

Caso Facundo Astudillo Castro: Para el Ministerio de Seguridad de Buenos Aires, la hipótesis de la desaparición forzada es cada vez más remota.

Caso Facundo Astudillo Castro: Para el Ministerio de Seguridad de Buenos Aires, la hipótesis de la desaparición forzada es cada vez más remota.

“Los abogados de la familia de Astudillo Castro tienen cada vez menos elementos que apoyen la desaparición violenta de Facundo por parte de la policía de Buenos Aires. Después de haber acudido a la justicia ordinaria, después de haber acudido a nuestra policía, después de haber llamado a las tropas federales para la investigación, después de haber llevado el caso a la justicia federal, después de haber recibido la madre del Presidente de la Nación, después de haber nombrado dos fiscales más, después de haber llevado a cabo el PROCUVIN, después de la Comisión Provincial del Recuerdo e incluso una recomendación de la ONU al fiscal para que investigue todo, la acusación de la desaparición forzada desaparece, desaparece. Cristina, la madre, seguirá sosteniéndolo porque tiene un profundo dolor y los abogados le están llenando la cabeza. Aquí nadie es convincente cuando dice: “La policía no tuvo nada que ver”; pero cada vez es más claro. Pero si con todos los medios que el Estado utilizó para investigar primero la desaparición y luego su muerte, sobre todo porque se convirtió en un asunto político, si hubiera la más mínima posibilidad de que la policía estuviera involucrada, ya se les habría metido en la cárcel. Esto no ha sucedido porque, al menos hasta ahora, no hay elementos que puedan conectarlos. La detallada diatriba fue entregada por un funcionario de muy alto rango del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, encabezado por Sergio Berni.

Lo hizo frente a este diario después de que el Equipo Argentino de Antropología Forense informó a la Jueza Federal Nº 2 de Bahía Blanca, María Gabriela Marrón, los resultados de la autopsia sobre la fecha, lugar y causa de la muerte de Facundo Astudillo Castro.

Los funcionarios de Berni, así como los del gobernador Axel Kicillof, consideran que la autopsia contenida en el expediente “debería disipar la sospecha que suscitan los cargos contra al menos cuatro miembros de la policía de Buenos Aires, que fueron arrestados dos veces por violar la cuarentena en las ciudades de Mayor Buratovich y Teniente Origone y se les dejó constancia”.

Pocas horas después del inicio de la investigación anunciada hoy, Berni y las máximas autoridades policiales especularon que Astudillo Castro, quien desapareció el 30 de abril cuando conducía su “dedo” desde la ciudad de Pedro Luro hasta Bahía Blanca para encontrarse con su ex-novia, había muerto en un accidente, probablemente al caerse de uno de los puentes que cruzan el canal de lodo. Así que para las principales autoridades ministeriales esta hipótesis sólo se ha reforzado.

Un examen detallado del cuerpo esquelético del joven de 22 años encontrado en una zona pantanosa con cangrejos en Villarino, a la orilla de la Ruta 3, llamada “Cola de Ballena”, camino a la ciudad de Bahía Blanca, reveló que murió de asfixia por inmersión, un ahogamiento. Los expertos no encontraron lesiones vitales antes de la muerte y no pudieron establecer la presencia de terceros. No hay signos de resistencia, por ejemplo. El estudio biológico llegó a la conclusión de que el joven murió en el lugar donde fue encontrado, es decir, el cuerpo no fue plantado.

“La inmersión es la causa de muerte por obstrucción de las vías respiratorias por la penetración de fluidos durante el proceso de respiración bajo el agua, que conduce al ahogamiento (asfixia mecánica)”, explica la declaración firmada por el juez Brown y casi 20 expertos. La fecha de la muerte, “es decir, el tiempo mínimo que ha transcurrido entre la muerte y el descubrimiento, no sería inferior a 30 días, determinado por la tafonomía (exposición al medio ambiente) y la entomología (microfauna asociada a los restos); el tiempo máximo estimado para el período que ha transcurrido desde la muerte es mayor, pero no puede determinarse científicamente”.

El cuerpo fue encontrado el 15 de agosto. Facundo desapareció el 30 de abril.

“Fue una muerte violenta porque no fue natural. El avanzado estado de esqueletización del cuerpo limitaba las posibilidades de conocer el tipo de muerte y no poder determinar con rigor científico si se trataba de un tipo de muerte violenta u otro: suicidio, homicidio o accidente”, dijo el informe forense.

La frase es muy amplia pero a la vez estrictamente correcta, ya que el cuerpo de Facundo no estaba completo porque “todas las lesiones y la pérdida de algunos dientes que los restos examinados mostraron se debieron a la muerte por depredadores e influencias ambientales”. Esto deja abierta la posibilidad de que la familia de Facundo siga apoyando la hipótesis de que fue la policía quien lo asesinó.

“Berni es llevado a su tumba. Tengo la impresión de que ha sido degradado desde la cima. Creo que están financiando a Berni. Mataron a Facu, la policía lo mató” fue la primera reacción de Cristina Castro.

Del séquito del ministro de seguridad, deciden no responder a la madre porque sienten que se está expresando ante el dolor. En cambio, declaran: “Para los abogados del juicio, más aún que para la familia, el resultado de la autopsia es un revés muy importante. Primero afirmaron que eran los agentes de policía del intendente Buratovich, luego los del teniente Origone; luego dijeron que el zapato de Facundo, que aparecía a unos 70 metros de su cuerpo, era un “mensaje” de la mafia, sin discutir para quién; incluso dijeron que el cuerpo había sido lavado con ácido. Ahora tenían que explicarlo. Porque los cuatro policías de los que sospechaban y que comprobaban todos los días en medio de la calle, con viento y frío, que no se había violado la cuarentena, tenían que dar explicaciones también a sus hijos y familiares”.