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Juan Grabois: “Siento que se hizo menos de lo que se podría haber hecho”

El líder social exigió que en medio de la cuarentena "la política de transferencia de ingresos a los sectores populares debería haber sido más fuerte".

Después de una cuarentena de siete meses, Argentina se encuentra en medio de una profunda crisis económica, y aunque el sistema de salud no se ha colapsado, es uno de los países con más casos de virus corona en el mundo. De hecho, más de un millón de personas se infectaron con el virus este lunes en . En este contexto, el líder social Juan Grabois expresó su apoyo al gobierno de Alberto Fernández, pero dijo que “se hizo menos de lo que se podría haber hecho”.

En una entrevista con Luis Novaresio (Animales Sueltos), el presidente de la Unión de Trabajadores de la Economía Nacional (UTEP) dijo que hay aspectos del gobierno nacional con los que está “contento” y otros con los que no está contento: “Es un gobierno que tiene el corazón en su sitio, hay una buena orientación, Alberto es un buen tipo, hay una intención de empezar por los últimos para llegar a todos, ha habido una apuesta por anteponer la vida a los negocios”, elogió para confirmar que se siente “retado y desafiado”.

Sin embargo, sugirió que más allá del contexto, “la política de transferencia de ingresos a los sectores populares debería haber sido más fuerte” y criticó que “no existe un proyecto claro de asentamiento y creación de empleo”.

Aunque no simpatiza con la idea de culpar a la comunicación como uno de los principales factores de los problemas del ejecutivo, Grabois aseguró que “el gobierno no es consciente del desastre que le está ocurriendo”. El líder social insistió en que el presidente “debe ser apoyado en lo que está bien y criticado en lo que está mal”. “Es lo más sano”, dijo, pero a cambio exigió “honestidad intelectual sin buscar el pelo en el huevo para tirar la mierda”.

“Tengo mis críticas, mi apoyo y mis sugerencias”, comentó su adhesión al Frente de Todos, y más allá de cualquier posible cuestionamiento, declaró sin vacilar que “esto es infinitamente mejor que lo que hubiera sido si Macri hubiera sido reelegido”.

En medio de la crisis social, económica y epidemiológica, Grabois dijo: “Siento que se ha hecho menos de lo que se podría haber hecho”. Añadió, sin embargo, que “el gobierno tiene la oportunidad de rehabilitarse; tengo esperanza”.

señaló que es “muy importante” transformar el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) para apoyar a los sectores más vulnerables: “Un ingreso básico lo más universal posible, que cubra la línea de necesidad individual, con impacto en la clase media baja y los sectores populares”.

En este sentido predijo un escenario de “tensiones sociales desde abajo y arriba”. “Los de arriba patean porque quieren pagar menos impuestos y los de abajo patean porque queremos tierra, un techo sobre nuestras cabezas y trabajo”, explicó.

Después de esta observación, dejó claro que tenía que ser “cuidadoso” para no ser tildado de promotor de las usurpaciones que han tenido lugar en los últimos meses. “Odio los tiros porque la gente lo está pasando muy mal”, dijo, y añadió: “Es una pena que Argentina no pueda dar un pedazo de tierra a cada persona.

“Tienes que ponerte en el lugar de la otra persona y entender que la situación que lleva a hacer algo así (usurpar un pedazo de tierra) es una regla de empatía que dice que todos seríamos más felices y viviríamos mejor si lo hiciéramos en la práctica como sociedad. No debemos indignarnos, debemos comprender”, analizó el problema del déficit de viviendas.

Finalmente, sugirió que el sistema político y el poder judicial, que están “podridos”, deben ser cambiados, y la economía “no puede ser el tipo de cambio, el dólar o las estadísticas; debe ser que la gente tenga luz, agua, alcantarillado, un pedazo de tierra para vivir, un trabajo y un ingreso”. Y acusó al Fondo Monetario Internacional: “No creo en un FMI con rostro humano, lo mismo que Lagarde nos vendió, el FMI fue un cómplice, un fraude, por lo que hoy nos exige una cierta disciplina financiera, que es muy mala para la economía y los pobres.