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Juntos por el Cambio está en camino de votar en contra del Presupuesto: los cambios que piden y el papel de los gobernantes

Aunque el Frente de Todos aceptó algunas modificaciones, la oposición las considera "insuficientes". Las diferentes posiciones dentro del PRO, la UCR y la Coalición Cívica

Juntos por el Cambio está en camino de votar en contra del Presupuesto: los cambios que piden y el papel de los gobernantes

Juntos por el Cambio está en camino de votar en contra del Presupuesto: los cambios que piden y el papel de los gobernantes

Carlos Heller comenzó la reunión del Comité de Presupuesto y Finanzas con el anuncio de que el dictamen para el presupuesto 2021 no será firmado hasta el próximo jueves. Se refirió a las numerosas reuniones que se están celebrando actualmente y a las peticiones que han reunido a legisladores y gobernadores. El texto final estará disponible en 48 horas. Mientras tanto, las conversaciones continúan, pero el gesto no parece suficiente y “Juntos por el cambio” parece estar dirigido a votar en contra de la posición prevista para la próxima reunión.

En cualquier caso, hay matices en la alianza de la oposición. Los más prudentes son los negociadores: Luis Pastori por la UCR, Luciano Laspina por la PRO y Paula Oliveto de la Colición Cívica. Pastori, por ejemplo, prefiere no expresar una opinión mientras las puertas de las negociaciones se mantengan abiertas. Oliveto dijo a este diario que “hoy, tal como está, no estamos con él, el presupuesto es inconsistente”, pero dejó claro que “estamos en un margen de discusión, lo peor es ver lo que el partido gobernante piensa, ver lo que haremos”. El texto final estará disponible esta tarde o mañana, prometió Heller.

Paralelamente al inicio del debate de hoy, los técnicos del Congreso comenzaron a trabajar dentro del local, de donde retiraron varias pantallas que impedían el uso de varios bancos. El aviso vino de la presidencia del organismo después de que todos los bloques hubieran firmado la renovación del protocolo para operaciones remotas y mixtas. Juntos por el Cambio pidió una mayor presencia en el debate sobre el presupuesto y la contribución de solidaridad, más conocida como el impuesto sobre los grandes activos. Para responder a esta petición, se subirá una serie de pantallas para aumentar la capacidad del lugar, de manera que haya espacio entre los bancos y las cajas para quienes soliciten asistir a la reunión en persona. En principio, podría haber una convocatoria para el próximo martes 27, aunque todavía no hay una fecha oficial.

En este contexto, el bloque de “Juntos por el cambio” se reunió este lunes por la tarde para determinar la posición con respecto a las previsiones enviadas por el ejecutivo. La mayoría de los diputados pidieron votar en contra, aunque algunos creen que el Presidente debe recibir un instrumento como el presupuesto para gestionar y como una fuerte señal a los mercados, el FMI y los inversores. Volverán a debatir este fin de semana, antes de la sesión. Los más condicionados son los radicales, que tienen tres gobernadores, y el PRO, que tiene a Horacio Rodríguez Larreta al frente del gobierno municipal. La foto del día los anticipa, sin apoyarlos, ni siquiera en general.

La lista de las mociones de la oposición fue compilada en una serie de reuniones con el Presidente de los diputados, Sergio Massa, y con el Ministro de Hacienda, Raúl Rigo. Participaron incluso los gobiernos de Gustavo Valdés (Corrientes), Gerardo Morales (Jujuy), Rodolfo Suárez (Mendoza) y el Ministro de Economía de Buenos Aires, Martín Mura. Todos los días hay conversaciones casi constantes entre el gobierno y la oposición.

En el comité de hoy, Heller pidió “apreciar el esfuerzo general” y prometió adoptar un formulario con los cambios al texto, el trabajo y las enmiendas solicitadas. Hoy mismo, dijo, se reunió con funcionarios del Ministerio de Economía hasta las 14:50, diez minutos antes de unirse a la Comisión. El resultado de esta reunión es una lista de cambios en el presupuesto, que incluye algunos de los requisitos tanto para los miembros del gobierno como para los de la oposición en el parlamento. Desde el Senado, también respondieron a mociones y propuestas para evitar cambios legislativos durante el debate en la Cámara Alta.

Una de las principales quejas fue la de los subsidios de transporte. De los 90.000 millones de pesos, sólo 13.000 millones se destinaron a las provincias, mientras que los 77.000 millones restantes se destinaron al área metropolitana, es decir, a la ciudad y los suburbios. La cifra se incrementó en 7.000 millones de pesos, de modo que los subsidios totales para las provincias ascenderían a unos 20.000 millones de pesos.

El principal opositor no sabe de dónde vendrán los 7.000 millones de pesos adicionales, aparte de cuestionar la previsión de inflación (29%), los ingresos, el dólar, que se estima en 102 pesos: “La reducción de los gastos es una ficción”, señaló un legislador, que también señaló que no hay transferencias de beneficios del banco central, lo que en realidad, dijo, es “una cuestión monetaria”.

Como algunos miembros clave del parlamento que tienen peso en las decisiones estaban dispuestos a tener en cuenta la opinión de las autoridades si se cambiaba alguno de estos puntos. “Sería una señal de confianza y seriedad que un presupuesto se adoptara por consenso”, los más conciliadores de una fuerza política siguen insistiendo en que las reuniones de Jefes de Estado y de Gobierno de esta semana se interrumpieron después de algunas fricciones, precisamente por la forma en que miraban las negociaciones o su actitud hacia el gobierno. A petición de Elisa Carrió, que incluso discutió el asunto con la propia Mauricio Macri, hay quienes creen que no se deben fomentar más fricciones, aunque sospechan de la apertura del gobierno.

“Todo va a Buenos Aires”, se lamentó un parlamentario del PRO, que cree que la apuesta más importante en las elecciones del Frente de Todos es la provincia gobernada por Axel Kicillof. El mismo análisis fue hecho por el legislador cuando el gobierno impulsó el proyecto de traslado de las fuerzas policiales, que sirvió para determinar el número de partidos que se trasladarían de la nación a la ciudad de Buenos Aires, lo que implicaba un recorte importante, otro después de la regresión de Alberto Fernández con el porcentaje dejado por Mauricio Macri.

En este contexto, para otro congresista, las propuestas escuchadas por Heller son “insuficientes”. Prometió enviar el borrador esta tarde o mañana por la mañana para un examen detallado. Además de los cambios en el transporte, hubo un ligero aumento del presupuesto para las universidades y 4.110 millones de pesos para el trabajo que se distribuirá en los distritos – todas las demandas de la oposición a Juntos por el Cambio.

Los gobernadores dieron a sus diputados instrucciones precisas que iban más allá de lo discutido por los líderes de los Interbloqueos (Mario Negri, Cristian Ritondo y Maximiliano Ferraro). Correntino Valdés, por ejemplo, reunió en su provincia a los cinco diputados nacionales de su fuerza política, a los que pidió que defendieran algunas obras que él considera “obras clave”. Junto con los demás líderes, exigieron una parte del impuesto PAIS, una distribución “justa” de los fondos de la ATN e incluso la reactivación del Fondo de la Soja para Obras.

El grupo de 116 diputados de Juntos por el Cambio cree que la visión de la política económica del gobierno está equivocada. Incluso señalaron que fue el propio Heller quien “blanqueó” que este presupuesto podría ser modificado el próximo año, ya que no prevé artículos de salud adicionales si no hay vacuna contra el coronavirus durante mucho tiempo. El propio Marcos Makón, jefe de la Oficina Presupuestaria del Congreso, advirtió, cuando presentó un informe a la Comisión, que la pandemia exigía 700.000 millones de pesos mensuales este año, lo que no está previsto para el año presupuestario 2021. Si la pandemia continúa, este gasto debe ser considerado.

“El presupuesto no es realista”, insistió el principal bloque de oposición. “Se basa en una política económica defectuosa, que también está ajustando la seguridad social y las prestaciones de pensiones. No es realista sobre las consecuencias de la pandemia y carece de una perspectiva verdaderamente federal sobre las transferencias e inversiones”, dijo a este diario el puntero radical Alejandro Cacace. Una congresista, después de escuchar al presidente del comité, estaba convencida de que la emergencia económica se extendería.

Por el momento, el partido gobernante tiene una cosa en mente: los votos para aprobar el presupuesto están en manos del Frente de Todos los Partidos, Unidad e Igualdad y la Federación. Lograr un mayor consenso es un desafío para el Presidente de la nación.