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La oposición pidió al Congreso que disolviera NODIO, el organismo creado para supervisar las noticias publicadas en los medios de comunicación

Los diputados y senadores del gobierno aseguraron que la entidad no vigilará ni restringirá la libertad de expresión. En la presentación de la Defensora del Pueblo, Miriam Lewin, el kirchnerista Oscar Parrilli pidió el análisis de "una campaña de difamación de la política".

La oposición pidió al Congreso que disolviera NODIO, el organismo creado para supervisar las noticias publicadas en los medios de comunicación

La oposición pidió al Congreso que disolviera NODIO, el organismo creado para supervisar las noticias publicadas en los medios de comunicación

Después de la presentación de NODIO, un observatorio para el análisis, la vigilancia y la prevención de contenidos “maliciosos y falsos” en los medios de comunicación, la defensora del pueblo Miriam Lewin hizo una presentación ante la comisión bicameral para la promoción y la vigilancia de la comunicación audiovisual, las tecnologías de las telecomunicaciones y la digitalización. “Tenía muchas ganas de conocerla”, dijo antes de leer un informe detallado sobre las campañas, las encuestas y el trabajo que ha realizado durante sus 100 días como funcionaria pública. Rechazó muy enfáticamente cualquier intento de restringir la libertad de expresión. “No somos partidarios de los castigos ni de las multas”, subrayó, recordando que no es tarea de la oficina del Defensor del Pueblo.

Al responder a la ronda de preguntas, Lewin levantó la voz y añadió: “Yo, que fui secuestrado y desaparecido, nunca habría aceptado una acusación que significara una restricción de la libertad de expresión de uno de mis colegas, no habría aceptado de ninguna manera asumir este cargo si hubiera estado en su poder sancionar o referirse a un colega. Les invito a comprobar si alguna vez hemos estigmatizado a un colega en los informes que hemos elaborado”, continuó, subrayando que el trabajo que hacen es “aportación académica”.

Desde la oposición, la radical Karina Banfi propuso disolver NODIO “porque nos dará muchos dolores de cabeza”. Por otro lado, Pablo Carro, del Frente de Todos de Córdoba, se presentó como profesor adjunto de derecho de la comunicación en su provincia. A diferencia de la oposición, defendió la iniciativa: “Es una buena idea”, la describió, asegurando que en todos los análisis de la oficina del Defensor del Pueblo no había “ninguna intervención, censura o sanción”, por lo que descartó cualquier restricción a la libertad de expresión.

Lewin había subrayado que desde que asumió el cargo, había estado abogando por “más libertad de expresión, no menos; más libertad de opinión, no menos”. Y citó un aumento del 150% en el número de presentaciones de la sociedad a la oficina del Defensor del Pueblo.

Karina Banfi criticó fuertemente la fundación de NODIO, “una muy mala idea que me parece arriesgada”. Advirtió que “el Estado no tiene que intervenir, debe promover la autorregulación de la sociedad”. “Crear un organismo en el marco del Estado significa ser más parecido a Tailandia, Malasia o Nigeria que los países que queremos ser en defensa de la democracia”, continuó.

también preguntó por qué la información sobre NODIO ya no está disponible en el sitio web oficial. “No sé qué pasó, no sé qué pasa con la información de la Defensoría del Pueblo”, insistió, preguntando qué haría el Observatorio con declaraciones como las del presidente Alberto Fernández, quien recomendó tomar bebidas calientes para prevenir el coronavirus. “Qué haría NODIO con esto”, repitió, citando un tweet de la presidenta de Telam, Bernarda Llorente, quien dijo, en referencia a un cuestionado artículo sobre los sitios de redes sociales, que “hay límites que no deben ser cruzados”. “Usted se lo dijo al Presidente, usted que viene de los medios de comunicación, cómo funciona la autocensura”, consultó y repitió su pregunta de si sancionaría o no un tweet como este. “Disuélvelo, empecemos de nuevo”, sugirió al final de su participación.

Fue el diputado Carro quien le respondió y dijo que las universidades, que en muchos casos son estatales, realizan el análisis y el seguimiento de los contenidos de la misma manera que lo haría el Observatorio.

“El estado no está ahí para vigilar la libertad de expresión y ciertamente no la libertad de prensa. Debemos ser garantes del Congreso Nacional para que esto no suceda”, criticó el radical Miguel Bazze, quien señaló que “las universidades no forman parte del poder político”. “Sería un error muy grave que el gobierno se embarcara en este proyecto, nunca se sabe dónde terminan estas cosas, nunca se sabe dónde están las fronteras”, añadió el representante de Buenos Aires. “No podemos avanzar en el control de la opinión, la expresión y menos aún en la libertad de expresión”, concluyó.

Desde San Luis, Eugenia Catalfamo acogió con satisfacción el informe de Lewin y también se pronunció en contra de la suspensión del observatorio porque “no es su trabajo controlar” y pidió a la oposición “empezar a leer lo que está en juego y no reconocer lo que está sucediendo en la sociedad”.

Desde Neuquén, el senador eclesiástico Oscar Parrilli, que no es miembro de la comisión bicameral, habló como invitado. “Creo que es muy loable que este debate democrático se lleve a cabo en vista de las diferentes posiciones sobre este enfoque de los medios de comunicación”, dijo, y propuso dos documentales, “Nada es privado” y “El dilema de las redes sociales”, que “muestran lo que sucede en el mundo con la manipulación de la información”. Incluso señaló que “las redes sociales son el gran instrumento para influir en la opinión pública” en los procesos electorales. “Están ahí para informar, para hacer saber a la sociedad lo que todos ven, lo que hacen los medios de comunicación”, subrayó. El senador K propuso que se reflexionara sobre “el derecho del consumidor a una información veraz, a que no se le mienta, a que no se le engañe, porque a veces sin intención y a veces con intención y malicia previas”. Hemos visto no sólo en Argentina, sino también en otros lugares, cómo los medios de comunicación les mienten y les engañan”, denunció.

En este contexto, Parrilli dijo que había una campaña para difamar a los políticos y los políticos y pidió a Lewin que se informara al respecto. “Hay una intención de difamar a los políticos y a los políticos, todos son inútiles, inútiles, corruptos, chorileros, se hace para destituirlos por los CEOs”

“La difamación sin pruebas, tiene como objetivo para reemplazar a los políticos, para destituirlos no por los militares como antes, sino por los directores generales”, continuó, antes de exigir que NODIO “incluya estos temas para mostrar la frecuencia con que se han mentido sobre la honorabilidad de los líderes políticos”.

Luego hubo un cruce entre la presidenta bicameral, Gabriela Cerruti, y el Macrista Waldo Wolff. El diputado acusó al Defensor del Pueblo de regulación judicial de la labor de la Oficina del Defensor del Pueblo, que está bajo control parlamentario, y Wolff se justificó y mostró respeto por el veredicto contra su presentación a la juez María Eugenia Capuchetti, que acaba de ponerse en contacto con el fiscal Carlos Stornelli.

Lewin explicó que la Oficina del Defensor del Pueblo tiene como objetivo “establecer una administración democrática y participativa abierta a todos los sectores de la población, pero especialmente a aquellos cuyos derechos han sido violados”. “La pandemia dificulta enormemente la responsabilidad de los comunicadores, que son personal clave, y sin embargo trabajan en condiciones precarias”, dijo la funcionaria, que respondió a una pregunta que le preocupaba “la autocensura de los periodistas por la posibilidad de perder su trabajo”.

“Las audiencias se encuentran en una situación de enorme vulnerabilidad y están expuestas a información contradictoria”, describió, antes de que varios miembros del Frente de Todos la defendieran. “No se trata de vigilancia”, dijo Hernán Pérez Araujo de la pampa.

Lewin enumeró las reuniones que ha mantenido desde que asumió el cargo en junio con autoridades de la RTA (Radio y Televisión Argentina), FARCO (Foro Argentino de Radios Comunitarias), Télam, FATPREN (Asociación de Trabajadores de la Prensa Argentina), SIPREBA (Sindicato de la Prensa de Buenos Aires) y el Foro Argentino de Periodismo (FOPEA). También informó a los periodistas y los medios de comunicación sobre el manejo “responsable” de la información relacionada con el coronavirus y que su plan es reunirse con las organizaciones de la sociedad civil y “todos los que se preocupan por la propagación de las expresiones de odio”. “Produciremos materiales que llamen la atención sobre el debate, sobre las iniciativas de los ciudadanos” y promoveremos “un cambio cultural”.

En la presentación del Observatorio NODIO, la Defensoría del Pueblo lo describió como un espacio destinado a registrar, analizar y prevenir el flujo de información y contenidos maliciosos y falsos en los medios de comunicación, “con el fin de proteger la ciudadanía comunicativa”.

Muy cauteloso, pidió al Senador de la Misión Humberto Schiavoni (PRO), quien participó por primera vez en la integración de las cámaras bicamerales, que fuera “muy cuidadoso y muy celoso de la libertad de expresión”.