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Otros jueces de Comodoro Py fueron atacados después del fallo del Tribunal sobre sus traslados y el Consejo de la Judicatura está considerando qué hacer

Hay cinco de ellos. Forman parte de la Cámara Federal de Casación Penal y de los Tribunales Orales. Uno de ellos debe juzgar a Cristina Kichner. Los encargados de resolver sus situaciones entienden que no todos los casos son iguales. Predicen una nueva intervención del más alto tribunal

Otros jueces de Comodoro Py fueron atacados después del fallo del Tribunal sobre sus traslados y el Consejo de la Judicatura está considerando qué hacer

Otros jueces de Comodoro Py fueron atacados después del fallo del Tribunal sobre sus traslados y el Consejo de la Judicatura está considerando qué hacer

La sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación del martes tiene apellidos y nombres : Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, los jueces de la Cámara Federal cuyos traslados estaban en discusión. Pero bajo la resolución hay muchos más jueces que están en la misma situación y cuyos casos se pondrán sobre la mesa. La razón de ello es que el Tribunal Supremo dijo que no sólo los traslados de Bruglia y Bertuzzi son temporales y tienen que ser sometidos a un concurso público, sino de todos los jueces que están en la misma situación. Y hay muchos de ellos.

Cinco nombres se destacan entre ellos porque ocupan posiciones claves en la política: Tienen sillas en Komodoro Py, como Bruglia y Bertuzzi y Germán Castelli, cuya situación no ha sido aclarada ni siquiera en el tribunal. Son Carlos Mahiques, Juez de la Cámara Federal de Casación, Ricardo Basílico, miembro del Tribunal Oral Federal 1, y Andrés Basso, Javier Ríos y Fernando Machado Pelloni, los tres miembros del Tribunal Oral Federal 3.

El traslado de estos jueces transferidos significa que al gobierno de Alberto Fernández se le ofrecerán más puestos vacantes en Komodoro Py para cubrir. Posiciones que no fueron planeadas por nadie antes de la decisión de la Corte.

El fallo de la Corte Suprema fue el tema que ha monopolizado todas las discusiones en el mundo de la justicia hoy en día. Las pocas conversaciones cara a cara y las muchas conversaciones virtuales debido a la pandemia de coronavirus. En efecto, los mensajes de Whatsapp hicieron caer los teléfonos móviles de varios jueces cuando, alrededor del martes por la noche, apareció la letra pequeña de la decisión del Tribunal Supremo, revelando el abismo al que habían sido trasladados los jueces.

El martes, el tribunal decidió por mayoría de 4 a 1 votos que los traslados de los jueces no son definitivos, como lo han sido hasta ahora, y que la constitución nacional sólo prevé una forma de nombrar a un juez: un concurso público por parte del Consejo Nacional de Jueces, la intervención del poder ejecutivo y el nombramiento del Senado. Las transferencias no están en la Constitución y por lo tanto son temporales. Por lo tanto, los puestos de los jueces transferidos deben pasar por un concurso para seleccionar un nuevo titular.

“Los jueces que han regresado en este caso, y todos aquellos que ocupen temporalmente puestos en el poder judicial como resultado de traslados, continuarán ejerciendo sus funciones y disfrutando de la garantía de inamovilidad hasta el momento en que los jueces que ocupen definitivamente estos puestos sean nombrados por designación después de la finalización del proceso constitucional”, declaró el tribunal.

Con la decisión, muchos comenzaron a verificar que otros jueces estaban en la misma situación que Bruglia, Bertuzzi y Castelli. Ayer se mencionó en el Consejo el número no oficial de 71. El número no está completo, pero se acerca bastante a las listas de jueces transferidos que han estado circulando en los últimos años. Hay jueces de todas las jurisdicciones, de todas las instancias y de diferentes provincias.

Pero cinco se distinguen por su peso político. Uno de ellos es Mahiques. Mahiques, el ministro de justicia de la administración de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, fue transferido en julio de 2018 de la Cámara Nacional de Casación, que investiga los delitos generales, a la Cámara Federal de Casación, que se ocupa de los casos de corrupción. Es padre de dos importantes hombres de aquellos años en el sistema judicial: Juan Bautista Mahiques, ex funcionario del Ministerio de Justicia y actual jefe del Ministerio Público de la Ciudad de Buenos Aires, e Ignacio Mahiques, fiscal que trabajó en el juicio de obras públicas y en el de Los Sauces contra Cristina Kirchner. Ignacio Mahiques fue promovido por el gobierno a juez federal en Mercedes – la ciudad de donde provienen los Mahiques – y depuesto por el gobierno de Alberto Fernández. En Casación, Mahiques intervino en casos importantes, como el caso de los micrófonos ocultos en el que se procesó a Mauricio Macri, o la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador, donde el ex presidente Carlos Menem fue absuelto por el paso del tiempo.

Basílico fue transferido del Tribunal Penal Oral 8 al Tribunal Federal Oral 1 en Komodoro Py. Allí condenó al ex secretario de Estado de Obras Públicas José López por sus maletas con nueve millones de dólares y tiene que intervenir en el juicio de Cristina Kirchner y Axel Kicillof por futuros dólares y en el caso del plan Qunitas, en el que está acusado el ex ministro Aníbal Fernández.

Basso, Rios y Machado Pelloni fueron transferidos del Tribunal Oral Federal 7 al 3 en Comodoro Py. Actualmente se enfrentan a juicios por combustible de petróleo, en los que se acusa a los empresarios Cristóbal López y Fabián de Sousa y al ex jefe de la AFIP Ricardo Echegaray, así como a Carlos Telleldín, del atentado a la AMIA. Basso es también uno de los jueces que condenó a Cristina Kirchner, Julio De Vido, Carlos Kirchner y Lázaro Báez, entre otros, en el juicio de obras públicas.

El Tribunal dictaminó que todas las decisiones tomadas por los jueces transferidos eran válidas y que podían presentarse a concurso para ocupar sus puestos actuales de forma definitiva. Y hasta que eso suceda, se quedarán donde están, para que los casos no corran peligro.

Una vez que el Tribunal de Primera Instancia ha dictado su sentencia, el asunto se remite al Consejo, órgano encargado de la selección de los jueces, donde se ha iniciado el debate sobre los traslados. Cuatro asesores coincidieron ante la este diario en que el Tribunal Supremo dijo que todos los traslados deberían ser competitivos y que no hace distinciones entre los casos. “Todos son todos”, enfatizaron. Pero algunos entienden que no todas las situaciones son iguales.

Usted da un ejemplo de los casos de los jueces de Comodoro Py. Basso, Rios y Machado Pelloni ganaron el concurso para los jueces del Tribunal Municipal Federal 7. Pero cuando esto ocurrió, el tribunal no funcionaba y había otro tribunal – con la misma materia y jurisdicción – que se quedó sin uno de sus tres jueces; por lo tanto, pensaron que era mejor trasladarlos para que pudieran comenzar su trabajo y acelerar los expedientes retrasados. Cuando estos jueces tengan que volver al Tribunal de Justicia, se encontrarán con que sus puestos ya han sido ocupados por jueces que también han ganado un concurso y que han sido nombrados, como se establece en la Constitución, y que el Tribunal ha dicho que deben ser nombrados de esta manera. Cómo actuar en tales casos fue la pregunta que muchas personas comenzaron a hacerse.

Otros jueces que han sido transferidos a tribunales similares están en la misma situación Un ejemplo destacado durante estas horas en el tribunal fue el de Ricardo Recondo. Recondo, miembro del Consejo, fue transferido en 2003 de la Cámara II a la Cámara III del Tribunal Federal de Asuntos Civiles y Comerciales. Este es el mismo tribunal.

Por esta razón, a algunas personas se les ocurrió la idea de llevar estos casos a la Corte Suprema para que ésta los aprobara sin tener que convocar un concurso.

Lo que es diferente, entienden en el Consejo, es la situación de Mahiques y Basilico, que han pasado de la jurisdicción nacional a la federal, y que sus casos no son excepcionales. Mahiques y Basilico no se habían tenido en cuenta en la discusión sobre sus transferencias porque tenían la aprobación del Senado. Fue después del famoso acuerdo de la 7ª Corte Suprema que ha dado lugar a tantas discusiones en el último mes. La decisión de la corte ahora los trajo al ring.

Hay otros siete jueces en el mismo estado. Junto con Bruglia, Bertuzzi y Castelli, el grupo de son 10 jueces transferidos, contra los cuales el Consejo había apelado originalmente el pasado mes de julio porque no contaban con la aprobación del Senado y por otras irregularidades relacionadas con la competencia – los temas que están investigando – y la jurisdicción – el lugar al que fueron.

Ayer los directores comenzaron las primeras discusiones informales para determinar cómo proceder. La semana que viene se abrirán los procedimientos de selección para todos estos puestos de transferencia. Ella formará parte del comité de selección presidido por la diputada peronista Graciela Camaño.

Hay algunos problemas operativos, cuyo análisis ya ha comenzado. Uno de ellos es que, hasta que se defina la situación de los traslados, tendrán que conservar para sí mismos su posición anterior en caso de que regresen. La primera consecuencia de esto es que las competiciones ya abiertas se retrasarán. Algunos ya han llegado a la etapa final. Un ejemplo es el Tribunal Federal de Moreno. El Consejo estaba a punto de convocar a los solicitantes a una entrevista personal, pero ahora tiene que suspenderlos. La razón de esto es que el jefe de este tribunal – Federico Villena – fue transferido a un tribunal federal en Lomas de Zamora y pudo volver a su puesto anterior.

Otro caso problemático es el de María Verónica Skanata. Fue nombrada al Tribunal Federal de Oberá y transferida al Tribunal Federal 1 de Posadas por Cristina Kirchner en septiembre de 2015. Con el fallo del tribunal, Skanata no está firmemente en Posadas y debe competir por esta posición. Pero si no gana, tendrá que volver a Oberá, donde ya hay un juez en funciones. Habría dos jueces para un tribunal. Nadie sabe cómo resolver estos casos.

La memoria de Eduardo Sosa, el fiscal de Santa Cruz, pasó por varios miembros del Consejo de la Magistratura.

Todas las situaciones comenzaron a ser discutidas. Están en estado embrionario y por el momento en conversaciones informales entre los asesores. La decisión del tribunal aportó certeza sobre las transferencias para el futuro, pero eliminó un pasado que nadie tenía en sus cálculos.