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Peronista, estrechamente relacionado con Juan Manzur y amante de las motocicletas: que es Daniel Bejas, el nuevo compañero electoral

El Senado aprobó la designación del juez federal de Tucumán como nuevo miembro del más alto tribunal electoral del país.

Peronista, estrechamente relacionado con Juan Manzur y amante de las motocicletas: que es Daniel Bejas, el nuevo compañero electoral

Peronista, estrechamente relacionado con Juan Manzur y amante de las motocicletas: que es Daniel Bejas, el nuevo compañero electoral

“No es un músico de iglesia, es un peronista de la familia. Y como tal, reaccionará al peronismo, o mejor dicho, a cualquiera que ejerza el poder en el peronismo. Esta es la definición de quienes conocen al juez federal de Tucumán, Daniel Bejas, futuro miembro de la Cámara Nacional Estratégica Electoral (CNE), desde hace más de dos décadas. Su proyecto de ley fue aprobado por el Senado hoy, con la oposición de “Juntos por el Cambio” siendo rechazada.

fue el candidato elegido por Alberto Fernández para este puesto en el máximo tribunal electoral del país, compuesto por Santiago Corcuera y Alberto Dalla Vía. El tercer puesto ha estado vacante desde 2016, cuando Rodolfo Munné murió a la edad de 87 años. El CNE es el órgano que define todas las propuestas de los candidatos, los partidos políticos, su financiación y las cuestiones relativas a las elecciones, a menos de dos meses del comienzo de un año electoral en el que el gobierno determinará su futuro en las elecciones legislativas de medio plazo.

Antes de convertirse en juez, Bejas trabajó como agente del Partido Justicialista local entre 1984 y 1996. Llegó a este cargo de la mano del ex senador y diputado a nivel nacional y provincial, Olijela del Valle Rivas. Entre 2003 y 2005, también fue asesor jurídico de las empresas de la pareja, integrada por el Gobernador y actual Senador del PJ José Alperovich y la ex senadora Beatriz Rojkés.

Estos antecedentes de derecho laboral serían luego la clave para llegar al Juzgado Federal Nº 1 de Tucumán, con campañas electorales en toda la provincia. Primero como diputado desde 2007, después de haber reemplazado al Tribunal Oral de Tucumán en causas penales durante dos años, hasta 2011, cuando fue nombrado jefe de este tribunal durante el mandato de Cristina Kirchner. Logró este nombramiento con la aprobación explícita del entonces Gobernador Alperovich, entonces un fuerte representante del peronismo de Tucumán y uno de los líderes “favoritos” del entonces Presidente.

“Todos los gobernadores se esfuerzan por nombrar a una persona que les responda ante el tribunal que define las cuestiones electorales de su provincia”, dice un ex senador del interior del país que fue miembro de la comisión de acuerdos de la Cámara de los Lores y conoce muy bien el “hilo político” cuando se trata de las especificaciones de los futuros jueces.

Alperovich perdió el poder en 2015 ante el entonces vicegobernador y actual presidente de Tucumán, Juan Manzur, que fue reelegido el año pasado. El ex gobernador fue elegido para ocupar un escaño en el Senado Nacional ese año, pero desde noviembre del año pasado ha pedido permiso después de ser acusado de abuso sexual por su sobrina. Pidió una prórroga a finales de agosto para “dejar que la justicia trabaje”. Quienes conocen a Bejas afirman que el futuro compañero de campaña -a quien la senadora radical Silvia Elías de Pérez calificó de “socio político y garante de la impunidad” del peronismo y “colaborador” de Alperovich- “ignoró” el destino de su mentor, el senador que desde entonces ha caído en desgracia.

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65 años, entusiasta de las motocicletas y reacio a hablar con la prensa, Bejas fue segundo en de la lista de tres candidatos que el Consejo de la Magistratura presentó al Ejecutivo Nacional en 2018 . La lista de candidatos estaba formada por Alejandra Lázzaro, secretaria administrativa del CNE y cercana al radicalismo, y Hernán Goncalves Figueiredo, secretario de procedimientos judiciales del tribunal, apoyado por parte del llamado “comité judicial” de Mauricio Macri. Ambos eran candidatos con una amplia carrera en el parlamento y, en opinión de la actual oposición, “mucho mejores candidatos que Bejas”.

En medio de una disputa entre el PRO y la UCR por la nominación de Macri de la primera mujer para un escaño en la cámara electoral, el entonces presidente no seleccionó un candidato para el Senado y terminó su mandato sin llenar la crucial vacante en la Corte de Justicia, que supervisa el proceso de elección de los representantes de los poderes ejecutivo y legislativo.

La proximidad de Manzur a Alberto Fernández -fue el primer gobernador que se pronunció explícitamente a favor del presidente en ejercicio durante la campaña electoral, cuando todavía había algunas reservas sobre su sorpresivo nombramiento por parte de Cristina Kirchner- inclinó la balanza a favor de Bejas. “Manzur fue el que descubrió que era el elegido. Pero si se presenta como compañero de campaña y Manzur ya no está en el poder, Bejas actuará de acuerdo a la lógica del peronismo”, dijo una fuente consultada por este diario, que sabe cómo se cruzan los caminos de la justicia y la política en Tucumán.

En defensa de su pasado como diputado del PJ de Tucumán, Bejas argumentó que esta tarea no era un obstáculo contenido en ninguna norma, por lo que no podía convertirse en un compañero. “Es difícil hablar de los antecedentes cuando has ocupado el puesto de juez y abogado”, dijo Bejas al comenzar su presentación durante la audiencia que se amplió la semana pasada en el comité de acuerdos del Senado. Añadió: “Desde 2007, he celebrado siete elecciones nacionales, las he aprobado sin problemas ni objeciones.

La verdad es que, como juez de Tucumán, “no tenía un veredicto claro sobre este asunto”, incluso los que no reciben la comunión en el peronismo admiten. Aunque advierten que “la solución de los votos siempre fue muy clara: el PJ ganó cómodamente, históricamente, pero nunca tuvo que resolver una compleja disputa política.

El argumento de su actuación como juez electoral fue utilizado por el gobierno para defender su elección, incluso a costa de un aluvión de críticas, porque no tenía una perspectiva de género en la decisión de llenar el puesto vacante en la cámara electoral.

Su desempeño como juez federal

Sin embargo, su desempeño judicial como juez federal en varios casos que involucran a personas en el poder, en particular el kirchnerismo, ha sido criticado por algunos actores del sistema judicial federal de Tucumán, así como por la oposición política. “Jugó un papel clave en la desaparición de casos emblemáticos relacionados con el kirchnerismo”, coinciden sus críticos en Tucumán.

Una de ellas fue la investigación del ex jefe del ejército durante la presidencia de Cristina Kirchner, César Milani, por la desaparición del recluta Alberto Ledo. Otra fue la destitución en 2014 del actual gobernador Manzur, acusado de enriquecimiento injusto cuando era ministro de salud del actual vicepresidente y poco antes de su candidatura a gobernador.

El tercer y menos conocido caso es el cargo de mala administración de fondos públicos para la construcción de jardines de infantes por Susana Trimarco, la madre de Marita Verón, quien desapareció después de ser traficada.

“En todos estos casos, hizo sus deberes para causar una buena impresión en el kirchnerismo y llegar a donde está hoy”, dijo a este diario un funcionario de la justicia de Tucumán que estaba familiarizado con estos casos.

El lugar que Bejas deja vacante para el Tribunal Federal Nº 1 con una campaña electoral es un codiciado puesto para el que la justicia local puede mover sus fichas. El actual gobernador Manzur -que mantiene una alianza estratégica con Alberto Fernández- añade así otra oportunidad a su favor con el ascenso del juez federal que lo destituyó durante la investigación sobre enriquecimiento injusto.

La investigación contra Manzur

En el caso del incremento de los bienes del entonces Ministro de Salud y actual Gobernador entre 2019 y 2010, Bejas ni siquiera accedió a la petición del Fiscal Carlos Brito de que se le convocara a la investigación.

En cambio, el juez decidió continuar la investigación y la desestimó en 2014 sobre la base de un dictamen pericial del contador Héctor Roccatagliata de Buenos Aires, que fue elaborado sin el control del Ministerio Público. Este análisis pasó por alto numerosas inconsistencias que fueron descubiertas en los bienes del ex ministro y detalladas en la denuncia presentada por el abogado Oscar López. Estas inconsistencias en sus declaraciones juradas como ministro fueron descubiertas en la investigación a fondo de sus bienes, realizada por los periodistas Fernando Stanich, Irene Benito e Indalecio Sánchez “Por su salud”. La historia de Juan Luis Manzur, el ministro más rico de la era kirchnerista”, publicado en 2015.

El fiscal Brito apeló la negativa, pero la Cámara de Representantes la confirmó a principios de 2015, y Manzur fue elegido gobernador por primera vez en septiembre del mismo año. Gracias a esta decisión de Bejas, el presidente nunca tuvo que explicar de dónde provenía su riqueza o cómo se convirtió en el ministro más rico del gabinete de Cristina Kirchner, aunque proviene de una familia de orígenes humildes, es médico y ha trabajado en el estado durante la mayor parte de su vida.

Bejas tiene otra investigación “caliente” sin resolver sobre el enriquecimiento de Manzur, llevada a cabo por el mismo abogado López, pero que abarca el período 2011-2015 y dirigida por el fiscal federal Pablo Camuña. “Esto es más importante, si se quiere, porque se refiere a los años en que, como Ministro de Sanidad, comenzó a blanquear sus bienes en las declaraciones juradas que tenía que presentar como funcionario nacional ante la Oficina Anticorrupción. Por ejemplo, tuvo que denunciar la compra de la fábrica de aceitunas Nucete”, advirtió otra fuente judicial. Tras su dimisión como ministro de Cristina Kirchner en febrero de 2015, año en el que iba a ser elegido gobernador por primera vez, no volvió a hacer público su patrimonio. . este diario le preguntó la semana pasada si podía publicar el último que presentó cuando asumió su segundo mandato el año pasado, pero el presidente de Tucumán no respondió a la consulta .

Su papel en el caso Milani

Con un pasado reconocido en casos de crímenes de lesa humanidad, Bejas dio un giro de 180 grados y sorprendió a las propias organizaciones de derechos humanos cuando decidió presentar el primer caso contra Milani presentado por Gerardo Morales.

En el segundo caso, nunca accedió a convocar al entonces poderoso jefe del ejército de Cristina Kirchner – y responsable de un gran presupuesto de inteligencia dentro de esta fuerza – a una investigación, y rechazó la solicitud del fiscal Brito. El representante del Ministerio Público apeló y la Cámara de Tucumán ordenó a Bejas que revisara su decisión. Bejas argumentó “fuerza moral”, se disculpó y envió el expediente al otro juez federal de la provincia, Fernando Luis Paviño. Ese juez lo citó para una investigación, lo procesó y lo llevó a la corte. Milani fue finalmente absuelto en este caso a finales del año pasado por el Tribunal Penal Federal de Tucumán, que sólo había condenado al ex capitán Esteban Sanguinetti por violaciones de los derechos humanos contra Ledo.

La investigación contra Trimarco

Su estrategia de “entrar” en casos sensibles del kirchnerismo o de personajes ligados a este espacio se puso de nuevo de manifiesto cuando la demanda de una investigación por parte del líder social contra la trata de personas Trimarco se retrasó hasta el extremo. Nuevamente ignoró la solicitud del Fiscal Brito en la investigación de las irregularidades en el manejo de los fondos que el ex Ministro de Planificación Federal Julio De Vido había dado a su Fundación María de los Ángeles a finales de 2015, justo antes del cambio de gobierno, para la construcción de un jardín de infantes.

Según fuentes judiciales consultadas por este diario, Trimarco finalmente admitió durante la administración de Macri que no la había construido y pidió un plazo para la devolución del dinero. El caso penal sigue pendiente, y después de una serie de preguntas presentadas por los abogados defensores, Bejas aún no ha aclarado su situación procesal. En cambio, el 17 de noviembre, aceptó ampliar su investigación. Es probable que ya no esté a cargo del tribunal en ese momento, por lo que no es necesario aclarar su situación procesal”, especuló una fuente con acceso al expediente.

Entusiasta de las motocicletas

Sin embargo, Beja tiene un hobby personal poco conocido que tendrá que reajustar cuando se mude a la ciudad de Buenos Aires, cuando sea nombrado formalmente como camarada: su pasión por las grandes motocicletas. “Está harto de estas grandes motos que salen a la calle. Normalmente se toma unas vacaciones para viajar en una de estas máquinas a través del país y del continente”, alguien que conoce por su afición le describió a este diario. Su futuro como camarada podría ser más vertiginoso que el de un juez federal de Tucumán.