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Los contratistas de forraje advierten que los permisos de tránsito para los remolques agrícolas “son a discreción

Algunas solicitudes son respondidas positivamente y otras son rechazadas sin razón.

Los contratistas de forraje advierten que los permisos de tránsito para los remolques agrícolas

Los contratistas de forraje advierten que los permisos de tránsito para los remolques agrícolas "son a discreción

El sistema de producción agrícola de nuestro país ha desarrollado, por diversas razones de orden económico, técnico, operacional e incluso topográfico, la figura del contratista con un papel relevante. Esta cifra ha permitido, entre otras cosas, la especialización de la actividad mecanizada con el desarrollo de la empresa en buena medida e incluso la posibilidad de adoptar las tecnologías más eficientes del mundo, reduciendo los costos y aumentando la eficiencia de la explotación. Nadie que conozca la producción del campo ni siquiera superficialmente cuestiona todo esto.

Pero cuando uno se enfrenta a la realidad, los inconvenientes, como la letra pequeña de algunos contratos que nadie puede explicar, al menos no de manera clara y contundente, se hacen evidentes.

“Hoy en día, el picado que se realiza es el picado de la hierba, lo que implica un desplazamiento local, de cortas distancias, y más allá de lo que escuchamos de La Pampa y San Luis, no vemos ningún reclamo derivado de la imposibilidad de mover el equipo”, nos dice Fernando Opacak, ingeniero de producción agrícola.

El mismo ingeniero explica un poco más sobre este tema, afirmando que la velocidad requerida para cortar los pastos no es la más exigente en términos de transporte del equipo, ni es tan rápida como cortar el césped. Y aquí yace la mayor preocupación. En Entre Ríos, por ejemplo, el “picado de la gruesa” comienza en enero, y eso no está lejos y es motivo de preocupación.

Opacak entra en los detalles con un poco más de detalle, ya que en este momento se trata de permisos de tránsito para la categoría de remolques agrícolas que son emitidos por la carretera nacional a su propia discreción. Esto significa que algunas solicitudes serán respondidas en forma afirmativa y otras serán rechazadas sin razón o al menos sin explicación.

De hecho, hasta finales del año pasado, la tramitación de las autorizaciones para viajar en carro se realizaba en los departamentos locales de la Vialidad Nacional sin mayores inconvenientes.

“Entre diciembre y enero del año pasado, comenzamos a procesar en línea, lo cual fue una buena idea, ya que a partir de ese momento, cualquier interesado puede hacer el papeleo a distancia sin tener que ir a una oficina. Y desde entonces, ha sucedido que la misma configuración de equipo y vagón, cuando se carga en línea, en algunos casos obtiene una respuesta positiva con la emisión del permiso de circulación y en otros casos simplemente no obtiene el permiso solicitado”, dijo Opacak.

Y el remolque o vagón agrícola del que hablamos es uno de los equipos más utilizados para mover maquinaria en distancias medias, ya que no se les permite cruzar una distancia en movimiento autónomo, sino que tienen que viajar en un solo equipo. No hace falta decir que con todo este problema estamos haciendo averiguaciones ante la Vialidad Nacional y aún no hemos recibido una respuesta aclaratoria, dice Opacak.

Estos remolques llevan años en las carreteras y, lejos de ser elementos producidos por contratistas en sus talleres de la manera tradicional, impiden que diversas empresas industriales los comercialicen sin inconvenientes, una vez que se han producido en masa y se han definido e identificado los modelos.

Otro punto que concierne a los contratistas está relacionado con el contexto de aislamiento causado por la pandemia de coronavirus, que añade problemas a otros inconvenientes existentes. Estamos hablando del problema que surge cuando la gente trata de trasladarse de una provincia a otra, como San Luis, Santiago del Estero y La Pampa. Y es lo mismo, aunque tenga el permiso de circulación, el frotis con resultado negativo y otros requisitos que se exigen en algunas provincias.

Esto lleva a un manifiesto maltrato al contratista cuando tiene que ir a un determinado lugar para realizar su trabajo. Se sabe que el equipo entra en el campo donde realizará su trabajo y no va al pueblo ni duerme en un hotel. En realidad los operadores duermen en la caja del campo y pasan sus días sin ir al pueblo.

Debido a estas condiciones, detalles opacak, hemos tomado el término burbuja para los contratistas porque viven aislados en el campo y en la caja. Y parece que algunos gobiernos provinciales usan este término e intentan encontrar una solución al problema. Por ejemplo, que con una declaración jurada cargada en un sitio web, permitir el paso a los campos para trabajar en cumplimiento de todas las precauciones y reglamentos del caso, sin ningún riesgo por parte del contratista para su entorno, en relación con la pandemia. Pero hasta ahora, el traslado de una provincia a otra es un problema difícil, y esperamos que se resuelva, dice Opacak.