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Un nuevo desafío para los productores más eficientes y resistentes del planeta

Una encuesta de Aacrea revela que sólo el 40% logró convertirse en verdaderos empresarios agrícolas. Este es un paso clave para enfrentar un escenario económico incierto y muy desafiante.

Un nuevo desafío para los productores más eficientes y resistentes del planeta

Un nuevo desafío para los productores más eficientes y resistentes del planeta

Hace más de 20 años, cuando era un joven director de marketing de una empresa líder en el mercado de los insumos agrícolas, tuve la oportunidad de participar en una mesa redonda invitado por un grupo de jóvenes problemáticos miembros de la comunidad CREA que estaban preocupados por la visión y el futuro del movimiento.

El desafío que enfrentaron en ese momento fue averiguar cuáles serían las necesidades de los productores del futuro y cómo deberían prepararse para responder adecuadamente a esas posibles necesidades.

En un arrebato de iluminación de aquellos que – desafortunadamente – no son comunes, mi respuesta fue clarividente. Observé que la Entidad estaba haciendo enormes esfuerzos para desarrollar, capacitar y educar a excelentes técnicos y que había un gran déficit en la formación de los profesionales de la agricultura.

El clímax de esta anécdota no es que estos jóvenes inquietos lo recordaran (y con enorme generosidad me hicieron recordarlo), sino que se pusieron manos a la obra inmediatamente. Ese fue el comienzo del sector empresarial del movimiento CREA. El impulso y el dinamismo de este equipo promovió programas de capacitación realizados en las universidades más prestigiosas del país, contribuyendo a la formación de miles de productores agrícolas y creando verdaderos referentes en la región, como Teo Zorraquín y Ricky Negri, que ahora está dirigido por Alberto Galdeano.

Ya no sorprende a nadie que el sector agrícola sea el sector más dinámico y competitivo de la economía argentina. Pero aquellos que creen que esto es una virtud de nuestros recursos naturales o la fertilidad de nuestras pampas están equivocados.

El dinamismo y la competitividad de la agricultura argentina se explican por la capacidad, la innovación y -sobre todo- la resistencia de los productores argentinos y su habilidad, en medio de un entorno impredecible y un marco institucional totalmente desfavorable, para superar con éxito todas las dificultades asociadas a esta actividad y producir cantidades cada vez mayores de alimentos de manera cada vez más eficiente y sostenible.

El movimiento CREA y otras instituciones, como Aapresid y el INTA, han contribuido de manera significativa al desarrollo de los productores agrícolas más eficientes del mundo.

Hay muchas razones para estar orgullosos de todo lo que se ha logrado en estos años y para agradecer a estos jóvenes visionarios. Según una reciente encuesta del sector empresarial, el 90% de los fabricantes de CREA calculan el Ebitda (un indicador de la eficiencia de los negocios y los procesos, funcional para un fabricante centrado en la mejora continua).

Sin embargo, otros datos de la misma encuesta llaman la atención y marcan el rumbo para los próximos años: sólo el 40% de los fabricantes analizan sus declaraciones de resultados, lo que es crucial para definir las líneas estratégicas que provocarán cambios estructurales en las empresas.

Esto significa que el enfoque de los productores de esta muestra sigue siendo cómo producir más y cómo hacerlo de manera más eficiente y sostenible (lo cual no es poca cosa), pero muchos siguen ignorando el resultado de la actividad en los activos de la empresa.

En otras palabras Sólo el 40% de los productores agrícolas pueden ser reconocidos como verdaderos empresarios agrícolas. Desde una perspectiva optimista, esta situación envía un claro mensaje para la acción y para una mayor transformación de los productores en empresarios agrícolas.

Para satisfacer las renovadas y exigentes demandas de los consumidores del siglo XXI, la agricultura está experimentando una profunda transformación que muchos llaman la “revolución digital” de la agricultura. Como todas las revoluciones, amenaza con cambiar radicalmente la forma en que producimos alimentos.

¿Cómo podemos prosperar ante el incierto y volátil entorno emergente? ¿Cómo podemos adaptar nuestros negocios a un modelo productivo basado en la información y la conectividad? En estos entornos de VUCA (volátil, incierto, volátil y ambiguo en inglés), nadie tiene la respuesta correcta, y sólo hay una certeza: estar entrenado y preparado y atento al desafío que nos espera.

En un entorno en el que se cuestionan los principios de la producción, es esencial pensar como empresarios, considerando como empresarios a quienes articulan y gestionan todos los aspectos del negocio y los adaptan a las necesidades cambiantes del sector.

Nunca antes la agricultura ha necesitado empresarios agrícolas, nunca antes la misión de la unidad de negocios de CREA ha sido tan actual y tan presente. Han pasado 20 años desde este encuentro visionario, y no es sorprendente que siga siendo tan actual. Cuando un viejo jingle publicitario de una marca de cigarrillos decía que poca gente lo recordaría: “Has recorrido un largo camino”, pero esto es sólo el comienzo…