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Aldana Muñoz es absuelta por el asesinato de su hijo y su antiguo compañero es condenado

La mujer había ido a bañarse y lo dejó al cuidado de su ex pareja, que lo golpeó hasta la muerte. El fiscal y el demandante pedían diez años de prisión para ella...

Aldana Muñoz es absuelta por el asesinato de su hijo y su antiguo compañero es condenado

Aldana Muñoz es absuelta por el asesinato de su hijo y su antiguo compañero es condenado

En la mañana del 23 de abril de 2017, Aldana Muñoz le pidió a su pareja que cuidara a su bebé, que sólo tenía seis meses. Necesitaba unos minutos para bañarse. Cuando salió de la bañera, Mateo estaba muerto. Los forenses determinaron que había sido azotado, ya sea contra el suelo o contra la pared. Descartaron la posibilidad de una caída accidental debido a sus heridas.

Tres años más tarde, Muñoz, de 25 años de edad, fue a la corte con su antiguo compañero Franco López (24). Fue acusado del asesinato del niño. Para ellos, una cierta opinión del fiscal y la denuncia exigía una pena de diez años de prisión.

Los fiscales consideraron que visitar a un hombre con un comportamiento violento en su casa y dejar al bebé durante unos minutos para cuidarlo mientras se bañaba los hacía responsables penalmente de abandonar a una persona agravada por el vínculo.

Un tribunal penal de Rosario, compuesto por tres jueces, absolvió por unanimidad a la joven el martes y condenó a López a 20 años de prisión, por lo que la fiscalía había solicitado una sentencia de cadena perpetua por un delito cometido de mala fe.

“La simple frase ‘Nunca pensé que perdería a mi hijo porque fui al baño durante cinco minutos, de lo contrario nunca lo habría dejado’, que Muñoz utilizó en su declaración del primer día, no se movió durante los ocho días del debate. Por el contrario, se fortaleció a cada paso,’ dijo el juez Román Lanzón, que presidió el tribunal, antes de que se leyera la sentencia.

La posibilidad de condenar a las mujeres ha sido rechazada por los grupos feministas que advirtieron de los inaceptables estereotipos de género en los cargos que se les imputaban. El colectivo Actrices Argentinas advirtió que el caso mostraba una “injusticia patriarcal” y exigió la absolución de Muñoz.

La acusadora del asesinato, Georgina Pairola, y el juicio, en representación del padre biológico de Mateo, acordaron que Aldana no era el autor material del episodio. Pero cada uno la hizo responsable de un comportamiento diferente: el fiscal pidió a López que cuidara al bebé, y la denuncia le pidió directamente que lo visitara en la casa acompañado del niño.

“Si es como dice el fiscal, también se comportó criminalmente cuando fue a comprar un Alfajor o en los breves momentos de los días anteriores cuando López quiso mostrar el bebé a los vecinos. Si es como dice el demandante, todas las veces que Muñoz lo visitó (a López) con su bebé deben haber sido un comportamiento desaprobatorio y merecedor de una acusación penal”, descartó Lanzón al analizar las acusaciones.

Durante el juicio se encontró que López estaba abusando del bebé, aunque no estaba claro cuánto estaba siendo abusado. A través de los mensajes de la pareja se suponía que lo insultara, lo mojara y lo golpeara. La madre rechazó este comportamiento, trató de evitarlo e incluso amenazó a su compañero para que no lo visitara más con el niño si no lo trataba adecuadamente.

“No lo estás tratando bien, así que no te lo permitiré. Después de todo lo que has hecho ante mis ojos, no hay manera de que te deje tenerlo”, dijo en algunos mensajes revelados en las audiencias. Prometió cambiar. A veces tenía éxito. “Vine aquí feliz porque fuiste capaz de cuidarlo y calmarlo. Me encantaba que fueras así con él”, le escribió un día.

El fiscal y la fiscalía coincidieron en que estos comportamientos violentos deberían haber sido considerados como signos inaceptables por la madre, lo que condujo a una ruptura definitiva de la relación. Para la Corte, la realidad no es “tan lineal”, sino “compleja y llena de matices”.

Para los jueces Lanzón, Ismael Manfrín y Mariano Aliau, la insistencia de Muñoz en que López no abusa del niño es “muy elocuente”. Por ello, en su absolución expresan su sorpresa ante “cualquier cautiverio evaluativo o interpretativo” de los fiscales, que concluyen que sólo porque la mujer visitó a su pareja o le pidió que lo cuidara, “tenía la intención de poner en peligro a su hijo”.

El juicio demostró que López había tenido una rabieta provocada por el llanto del bebé. Según los médicos forenses, provocó un golpe brutal y mortal en la cabeza. “Creí que lo había atropellado un auto”, dijo uno de los médicos para evaluar la gravedad de las heridas.

Los jueces descartaron la presencia de intención maliciosa en la conducta de López, ya que “no hubo explotación deliberada” ni evidencia de “maquinaciones específicas” previas. Por lo tanto, descartaron la solicitud de cadena perpetua y lo condenaron a 20 años de prisión.

Muñoz es la madre de otros dos niños. Su relación con López fue breve. Se reunieron no más de una docena de veces en un contexto de pronunciada vulnerabilidad.

“Nadie en esta sala: el fiscal, el abogado defensor, el demandante o los miembros de este tribunal podrían cuestionar la rudeza del dolor descrito por el acusado. Me acusan de algo, me llevan a la cárcel, aunque acabo de perder a mi bebé. Lo había visto muerto y no había podido llorar ni dos segundos y sostenerlo porque me habían encerrado. Debemos pensar en humanizar los juicios, mirar los dramas personales en los que se desarrollan los conflictos criminales”, concluyeron los jueces antes de absolver a Muñoz y condenar a López.