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Argentina se convirtió en el país más afectado por los casos de coronavirus que tiene el nivel más bajo de pruebas en el mundo

Las pruebas permiten el diagnóstico y el aislamiento del Covid positivo. Argentina apostó a ampliar la capacidad del hospital y delegó la mayor parte de la prevención del contagio a la cuarentena, que ya tiene 6 meses.

Argentina se convirtió en el país más afectado por los casos de coronavirus que tiene el nivel más bajo de pruebas en el mundo

Argentina se convirtió en el país más afectado por los casos de coronavirus que tiene el nivel más bajo de pruebas en el mundo

Unos días antes de que finalizara el período de cuarentena de seis meses, cuya duración varió pero fue ininterrumpida, las cifras sobre las medidas adoptadas hasta la fecha para combatir la pandemia muestran una cifra que explica en parte por qué el país fue condenado a un período de restricciones sin precedentes: Argentina se ha convertido en el lugar del mundo con más casos de corona virus por habitante, con menos pruebas.

En otras palabras, ningún otro país ha acumulado tantas infecciones mientras dedica tan pocos recursos a la prevención: Cortando y aislando. El escenario cambia para cada provincia, pero es el promedio nacional basado en datos oficiales.

Si no hubo más casos y más muertes por coronavirus en Argentina, fue precisamente por la cuarentena perpetua que mantiene a la población en cautiverio desde el 20 de marzo, cuyo resultado (baja mortalidad) es principalmente consecuencia del cautiverio de los ancianos y los más vulnerables.

Las pequeñas pruebas fueron una decisión política y de política de salud: qué hacer con los escasos recursos del estado. Gran parte de los gastos de la Argentina se destinaron a ampliar la disponibilidad de camas de cuidados intensivos y ventiladores. En otras palabras, para mejorar la capacidad de “acercarse” a los pacientes, pero no para impedir que se multipliquen o se multipliquen menos. Este trabajo ha sido delegado por el gobierno a familias que han sido encerradas en sus casas y a comerciantes inactivos.

Las cifras muestran que Argentina tiene 12.750 casos de coronavirus por cada millón de habitantes y ha realizado 35.388 pruebas por millón. Si miramos a los países que tuvieron una proporción similar de infecciones que nosotros, las diferencias son elocuentes.

España, que con 12.900 casos de Covid por cada millón de habitantes ocupa el noveno lugar en el ranking mundial en número absoluto de infecciones, por delante de Argentina, ha realizado 230.000 pruebas por cada millón de habitantes. Esto significa un volumen seis veces mayor.

El caso de Colombia también revela el contraste en el acceso a los recursos destinados a una meta recomendada por la OMS en los primeros momentos de la pandemia: “prueba, prueba, prueba”. Con 14.000 casos por millón de habitantes, Colombia ha realizado 62.000 pruebas por millón de habitantes. El Perú, con 22.000 casos por millón de habitantes, realizó 107.000 pruebas por millón.

Los únicos países del mundo en los que se realizaron menos pruebas que en la Argentina son, en general, zonas marginales en términos de población, o aquellos en los que la pandemia no supuso un problema importante porque básicamente se vieron menos afectados.

Una excepción en este escenario es Bolivia, que tuvo un promedio de sólo 23 mil pruebas, con casi 11 mil infecciones por millón (12 por ciento por debajo de Argentina). La consecuencia es un resultado que no fue bueno: 7.390 muertes de un total de 127.000 casos.

¿Qué otras naciones realizaron menos pruebas que Argentina? Bangladesh, pero sólo 2.067 casos de coronavirus por cada millón de habitantes en total; el Pakistán, con 1.364 casos; Filipinas, con 2.452 casos; el Ecuador, con 6.755 casos; Guatemala, con 4.570 casos por cada millón de habitantes y Honduras, con 6.906 casos.

Los dos últimos países tienen menos de 100 mil infecciones absolutas. Por debajo de este nivel hay algunos ejemplos más. Un total de 68 países han realizado menos pruebas que Argentina, pero ninguno de los países de esta lista tiene tantas infecciones por millón de habitantes como nosotros.

El otro extremo de esta realidad son los países con menos casos de virus corona, que han realizado más pruebas y al mismo tiempo no han utilizado la cuarentena como un recurso virtualmente exclusivo y dominante contra la pandemia.

Alemania lidera esta élite, con 3.159 casos positivos y 160.000 pruebas por millón de habitantes; Italia tuvo 4.798 casos y 164.000 pruebas por millón de habitantes. Canadá: 3.664 casos y 164.000 pruebas; Francia: 6.050 y 153.000; Suecia: 8.638 y 123.000. Más pruebas no significan necesariamente menos infecciones o muertes, pero sí alteran las proporciones de los ingredientes utilizados para hacer el cóctel de éxito o fracaso potencial.

Y este compromiso a favor o en contra se medirá en última instancia no sólo por los resultados epidemiológicos de la pandemia, sino también por las consecuencias sociales, económicas e incluso sanitarias (el descuido de otras enfermedades) que han determinado la elección de la política.

Por esta razón, los mejores resultados no se observan generalmente en los países en los que la opción era la prueba o la cuarentena, sino más bien en aquellos en los que prevalecía un equilibrio entre los dos instrumentos. Gran Bretaña es un buen ejemplo del caso opuesto al de Argentina: tiene 5.507 casos y 298 mil pruebas por millón, pero más de 41 mil muertes. Allí la apuesta inicial por la llamada “inmunidad de la manada” como estrategia costó demasiado.

Sudáfrica es un ejemplo de la posibilidad de un acto de equilibrio: Hasta ahora ha acumulado casi 11 mil casos por millón de población y ha realizado 66 mil pruebas por millón. Eso es un 88 por ciento más de recursos para la prevención que en Argentina. El promedio de muertes es casi el mismo que en nuestro país. Sin embargo, allí el gobierno tuvo que recalcular la continuidad del encarcelamiento antes de tiempo cuando, a principios de junio (hace tres meses y medio), un tribunal declaró inconstitucional la cuarentena no restringida.

PS