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Carta al Presidente de los antiguos habitantes de Villa Mascardi: “Los mapuches no reconocen al Estado

Los vecinos de la zona denuncian constantes agresiones, destrucción de propiedades, usurpaciones y daños ecológicos irreparables. A 35 kilómetros de Bariloche.

Carta al Presidente de los antiguos habitantes de Villa Mascardi:

Carta al Presidente de los antiguos habitantes de Villa Mascardi: "Los mapuches no reconocen al Estado

Un grupo de pobladores de Villa Mascardi, a 35 kilómetros de Bariloche, zona habitada por una comunidad mapuche desde 2017, ha advertido al presidente Alberto Fernández en una carta que los miembros del Lof Lafken Winkul Mapu no reconocen al Estado argentino y que además está causando graves daños ecológicos en la zona.

Los más de 60 historiadores, que pueden mirar atrás a más de medio siglo de raíces, le recuerdan que la violencia en Mascardi se ha convertido en una forma de normalidad. El documento también incluye a las familias mapuches que también sufrieron la amenaza de las armas y la persecución del grupo radicalizado.

Entre otras cosas, denuncian la constante agresión a la que han sido sometidos en los últimos tres años, así como la falta de control por parte de las fuerzas de seguridad provinciales o federales en la zona. Los vecinos también dijeron a nuestras fuentes que tienen un temor bien fundado de que el conflicto se convierta en violencia. “Algunos (de los residentes) ya se han armado porque tienen miedo de ser llevados a sus casas”, dijo una persona en el pueblo.

“Desde el 17/11/10, un grupo que se autodenomina Lof Lafken Winkul Mapu (no registrado en el INAI) ha negado esta soberanía argentina, ha ignorado la autoridad del Estado nacional (presidente, poder judicial, poder legislativo, la constitución nacional y sus leyes) y en repetidas declaraciones ha proclamado la nación mapuche en la zona”, decía la carta.

“Con este argumento se han apropiado secretamente del territorio de la PNH en Villa Mascardi (que siguen desarrollando y ampliando) utilizando la fuerza armada para oponerse a las acciones de las fuerzas de seguridad federales y han atacado repetidamente a éstas y a los funcionarios de la justicia federal, de la fiscalía federal y de la provincia de Río Negro“, continúa.

“Están causando allí un importante daño ambiental, y el bosque nativo está en grave peligro de causar un importante daño irreparable, que el estado nacional está expresamente obligado a prevenir. Tomaron el control de la Carretera Nacional 40 (ellos son los que deciden cuándo se abrirá y cuándo se cortará, desalojaron a la empresa que fue contratada para realizar el mantenimiento necesario de un camino de montaña incendiando sus equipos y capturando a su personal) y de la costa del lago Mascardi porque la Autoridad del Parque Nacional (APN) no está cumpliendo con su deber de proteger el medio ambiente”, subraya.

Según nuestras fuentes y los vecinos, los mapuches talaron numerosos árboles de la zona y utilizan sus troncos para avivar el fuego o como simples asientos. En la zona, a veces se encienden hasta dos grandes incendios al mismo tiempo. Esta es una acción arriesgada, que está prohibida en los parques nacionales de la Patagonia y podría causar un incendio forestal.

“Los funcionarios de la APN y de la Comisión de Desarrollo y Policía de Río Negro fueron atacados repetidamente. Tomaron efectiva y públicamente posesión secreta de las propiedades privadas vecinas (de individuos, instituciones públicas y de la Iglesia Católica, legalmente adquiridas por la APN), incendiando varias de ellas, saqueándolas y amenazando a los residentes, propietarios y turistas. Siempre enmascarados y armados (al menos con fuego, piedras y palos, que saben utilizar de forma muy dañina)”, continúa la descripción de los vecinos.

“Demuestra una y otra vez que han resistido ininterrumpidamente desde la invasión militar de su territorio por el Estado argentino (en el siglo XIX) en complicidad con la Iglesia Católica (en el siglo XVII el padre Mascardi fue el primer misionero jesuita en estos países)”, especifica.

“Los habitantes de Villa Mascardi, todo el pueblo argentino, necesitan el reconocimiento explícito de la soberanía argentina en el Parque Nacional Nahuel Huapi a través de su intervención por parte de las fuerzas de seguridad federales para la expulsión de los invasores y la posterior preservación efectiva de las áreas públicas y privadas de este entorno natural en una zona fronteriza especialmente protegida por nuestra legislación en beneficio de las generaciones presentes y futuras”, concluye.

Mascardi, uno de los paisajes más atractivos de Bariloche, se ha convertido en un punto álgido de conflicto desde la primera ocupación de 6 hectáreas de parques nacionales por la comunidad mapuche radicalizada. En la actualidad, la superficie ocupada es de unas 50 hectáreas. Durante estos tres años se han producido cortes en la Ruta 40, apropiación ilegal de territorio público y privado, destrucción de bienes, agresiones y amenazas con armas de fuego y otras armas.

El 25 de noviembre de 2017, Rafael Nahuel (22) murió en Mascardi en relación con un enfrentamiento entre militantes y agentes de la Prefectura Naval Argentina.

El lunes, la Gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, pidió la intervención del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, liderado por la ex senadora por Río Negro, Magdalena Odarda. “No reconocemos las demandas o la presencia de esta autodenominada comunidad en Mascardi”, dijo Carreras. “Necesitamos una mayor y más constante presencia del Estado nacional en este lugar, pero también un posicionamiento más claro del INAI, que no puede apoyar la violencia”, añadió.

Odarda, por su parte, hizo una declaración en la que subrayó que el INAI no tenía poderes legales en relación con los acontecimientos de Mascardi, pero pidió al gobernador que iniciara un diálogo intersectorial. Odarda también condenó las decisiones tomadas por el gobierno anterior para resolver el conflicto mapuche. En una clara alusión a la ex-ministra de seguridad Patricia Bullrich

“Estamos convencidos de que la represión, la implicación del aparato del servicio secreto del Estado y la formación de ‘fuerzas de tarea’ utilizadas en la criminalización de los pueblos indígenas ha provocado muertes y graves violaciones de los derechos humanos”, dijo Odarda.

“La reciente acusación de la Ministra de Seguridad, Sabina Frederic, pone de manifiesto las consecuencias de la represión sobre las reivindicaciones sociales y la responsabilidad de los implicados directa o ideológicamente en la muerte de Santiago Maldonado”, dijo Odarda, refiriéndose a la investigación interna que la ministra ha impulsado en el seno de la Gendarmería Nacional.

GS