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Cómo comienza la primera peregrinación virtual a Luján: “Debemos aceptar a la Virgen como visitante en casa”.

El cardenal Mario Poli lo dijo, sobre el programa de oraciones y actividades armadas para hoy. También hay una fuerte operación para mantener alejados a los fieles.

Cómo comienza la primera peregrinación virtual a Luján:

Cómo comienza la primera peregrinación virtual a Luján: "Debemos aceptar a la Virgen como visitante en casa".

Son las 8:30 en San Cayetano. La Virgen no está donde debería estar. Está en el centro del santuario. No junto a la cruz. De hecho, ella está de pie frente a la cruz. En una mesa con un mantel blanco junto al atril, la imagen no está mal colocada. Es el lugar más bello y cómodo para colocarlo en la camioneta oficial camino a Luján.

En medio de la pandemia de coronavirus no habrá peregrinación a Luján esta vez. No menos importante entre los miles de personas que caminan desde Liniers a través de Rivadavia. Con amigos y guitarras. Se propone acompañar el curso con un streaming. Esto es histórico. También es triste para los seguidores que siguen la religión detrás de la barbilla.

Según las autoridades de la organización nuestras fuentes, la fecha de la salida de la Virgen María se mantuvo en secreto. “No queríamos que nadie se acercara a él”, explica Virginia Bonard. El deseo se hizo realidad. Fue la primera vez en la historia de esta fiesta que la Virgen María viajó sola. Y por la autopista.

La caravana consistía sólo en otro camión y una motocicleta.

De hecho, San Cayetano está “cerrado”. El acceso para la prensa fue a través del Colector General Paz y fue estrictamente vigilado. Dos personas introdujeron sus nombres y apellidos, y las suelas izquierda y derecha tuvieron que ser limpiadas. Allí, poco después, se entró por uno de los lados de la iglesia. Y la Virgen se apareció. En el lugar donde se suponía que no debía estar.

La duda era si los fieles se atreverían a seguirla, incluso en coche. A las 8:45 a.m. nadie se paró en una sola fila frente al santuario de Liniers. A las 7 de la tarde se celebró la misa central en la Basílica de Luján. Todo desde las cuentas de @LaPereLujan en Instagram, Facebook, Twitter y YouTube.

Esto fue solicitado por el Cardenal Mario Poli durante una reunión de reflexión espiritual con los voluntarios de los puestos de salud y ayuda que no pudieron servir a los peregrinos de Luján este año debido a las restricciones impuestas por la pandemia.

“Me parece que la Virgen nos enseña que siempre vamos a su casa a visitarla. Esta vez debemos aceptar que ella venga a nuestras casas de visita. Dejemos que haga “la visita” como lo hizo con su prima Elizabeth. Abrámosle las puertas de nuestro corazón, de nuestra casa, cuando tengamos una foto, encendamos una vela por ella, sabemos que está en cuerpo y alma, en el cielo y en la tierra”, dijo el Arzobispo de Buenos Aires. Muchos fieles que han respondido a la petición de Poli han subido sus fotos mostrando estos pequeños altares caseros a Instagram.

El punto es que, según los organizadores, “los médicos, las ambulancias, las enfermeras y las fuerzas de seguridad se dedican plenamente a cuidar de los enfermos en el Covid”.

Otro misterio que nuestras fuentes conoció en un susurro dentro de la iglesia fue que la imagen debía ocupar cinco paradas – “en forma de ‘paradas simbólicas’, porque son las que hacen los peregrinos cada año” – que no debían ser reveladas, con el mismo objetivo matutino: impedir que la gente se acercara. El primero, Merlo. “No hay nadie en las paradas de autobús. Sólo la Virgen María y el obispo de esta diócesis”, dijeron a este periódico.

A las 8:50 a.m. la película fue movida de nuevo. Esta vez por la luz de los flashes y las cámaras. Además, la llama delante de ella tenía que ser protegida con aceite del viento cruzado de la entrada. No pasó mucho tiempo hasta que se “motorizó”.

La “tecnología Covid” ya era visible en el templo con la cabina para hasta 20 personas, que debían ser desinfectadas al mismo tiempo que la ciudad permitía en los templos.

“La nostalgia que uno siente cuando no tiene gente preparándose para la peregrinación es tremenda. Este día es una celebración única. Pero entendemos y celebramos que los fieles nos han escuchado, como dijimos en las redes, y no vienen. Hay inspectores en la carretera que también comprobarán que no se sigue a la Virgen en el tráfico”, dijo Liliana, que pertenece al grupo de organizadores.

La programación en línea incluiría entrevistas, música y bendiciones virtuales. Por ejemplo, a las 6:00 p.m. se rezará el Rosario de Luján, y a las 7:00 p.m. se encenderá una vela al comienzo de la misa central para permanecer unidos por el espíritu peregrino. Otro gesto virtual: cada hora se dice una oración por una intención específica, anunciada por peregrinos de diferentes partes del país.

Hay fe. Pero también está el coronavirus. La Municipalidad de Luján advirtió que mantendrá una estricta medida de control para evitar que los visitantes entren en el marco de la 46ª edición del festival. Para asegurar el cumplimiento, se han creado puestos en colaboración con la policía y las fuerzas de seguridad vial.

A las 9:00 a.m. la misa comenzó en el templo de “salida”. Quizás una de las imágenes más impresionantes de la fe en las pandemias ocurrió este sábado, cuando el sacerdote Juan Carlos Ares arrojó agua bendita a las cámaras de televisión. La idea era “llegar” a los peregrinos en casa. Pero llegó a los camarógrafos.

A las 9.17 am. La Virgen fue cargada en el camión. Un grupo de redes sociales viajó con ella los 60 kilómetros hasta Luján. Nadie más. Ni siquiera a pie. Ni siquiera en autobús. O en coche.

AC / AS