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Coronavirus en Buenos Aires: sólo 250.000 residentes de Buenos Aires pueden vivir en la fase de “nueva normalidad”.

Es sólo el 1,4% de la población y corresponde a los pocos lugares donde la fase 5 está en vigor. Otros 45 distritos están todavía en la fase 3. Pero la verdad es que la cuarentena no se aplica mucho.

Coronavirus en Buenos Aires: sólo 250.000 residentes de Buenos Aires pueden vivir en la fase de

Coronavirus en Buenos Aires: sólo 250.000 residentes de Buenos Aires pueden vivir en la fase de "nueva normalidad".

La “nueva normalidad” es un bien cada vez más escaso en la provincia. A partir de este lunes, sólo 250.300 habitantes de Buenos Aires, o el 1,4% de la población total, se beneficiarán de las ventajas de la fase 5 de la cuarentena. Para el resto de los habitantes, continuarán las restricciones y limitaciones de movimiento impuestas por la cuarentena de coronavirus de hace 200 días.

Esta mañana el gobierno de Buenos Aires anunció el nuevo escenario en el mapa de la provincia, basado en la situación epidemiológica de cada municipio. El Ministro de Salud, Daniel Gollán, resumió que la infección con COVID-19 en el área metropolitana sigue disminuyendo: “Están en una meseta alta y decreciente”, dijo el funcionario. Y por eso el sistema de salud -que se ha fortalecido en 22.000 millones de pesos desde marzo, como ha declarado el gobierno- se resiste y ahora hay “un descenso” en el uso de las camas de cuidados intensivos: Actualmente, el nivel es de 59,7% de ocupación.

Este panorama de estabilización en las estadísticas de infección ha abierto una brecha para que las autoridades sanitarias proporcionen nuevas habilidades en el Gran Buenos Aires: Actividades religiosas y de culto con presencia. No más de 20 personas y no más de un adorador por cada 4 metros cuadrados. Grabaciones de televisión y producciones audiovisuales con protocolos y talleres en instituciones y estudios culturales.

Todo esto ya podría hacerse en las iglesias de la fase 4 y 5. Ahora se ha ampliado a los 45 municipios que han entrado en la zona restrictiva de la fase 3.

El Conurbano ha registrado una constante disminución en el número de personas infectadas en las últimas cuatro semanas. El promedio semanal de la última semana de agosto fue ligeramente superior a los 5.300 pacientes confirmados. Esto comenzó a caer a un promedio de 3.609 en los últimos siete días de septiembre, con el número de registros completados ayer disminuyendo de nuevo cada semana.

es una “meseta” según el análisis de los técnicos sanitarios. Por eso insisten en mantener cerradas las escuelas, la mayoría de las oficinas de la administración pública, las universidades y los edificios donde se procesan los registros judiciales. Además, insisten en mantener las restricciones al uso del transporte público en las ciudades de la AMBA y, sobre el papel, en la imposibilidad de realizar actividades de ocio y deportivas.

Aunque en este punto – en las ciudades del área urbana alrededor de la capital federal – la desobediencia a este aspecto de “aislamiento social” es obvia. Se puede observar todos los fines de semana en espacios abiertos como plazas o parques. También se puede observar en los servicios de restauración en las aceras y en los patios interiores. O con las excursiones de los niños, que supuestamente están restringidas.

La pregunta es qué pasaría si el gobierno de Buenos Aires decidiera abrir aún más las restricciones. ¿Esta meseta tendería a ir acompañada de un aumento de las restricciones?

En la fase 3, además del JCC, quedarían las tres grandes ciudades del interior: Mar del Plata, Tandil y Bahía Blanca. Todos ellos con un fuerte incremento de positivos y en medio de fuertes focos, sin posibilidad de controlarlos. Tanto es así que la principal ciudad costera de la provincia es el segundo distrito, después de La Matanza, que se ocupa de los casos diariamente.

Un total de 45 jurisdicciones han pasado o regresado a esta primera fase de cuarentena. Entre los pueblos del interior del país que han quedado “atrapados” en la restricción debido a los drásticos aumentos de los casos de peste se encuentran el General Las Heras, el General Viamonte, Leandro N. Alem, Pinamar, San Nicolás y Saladillo. La incidencia del Interior en el total de casos sigue aumentando: ya representan el 30% de las confirmaciones diarias.

En la vasta pampa de la provincia, sólo hay 16 ayuntamientos, con instalaciones para deportes comunes, reuniones de hasta 10 personas y otras instalaciones a distancia. Adolfo Alsina, Gonz’palez Cháves, Dorrego, Daireaux, Florentino Ameghino, Lamadrid, Lavlle y el General Pinto. Los ciudadanos que residen en Hipólito Irigoyen, Lincoln, Monte Hermoso, Puan, Rauch, Salliquello, Saavedra Trdillo y Tres Lomas también pueden moverse fácilmente. Con la excepción de Lincoln (con una población de más de 40 mil personas), menos de 15 mil bonarenses viven en las otras ciudades.

La situación de la movilidad intermedia es la más extendida: 74 municipios de Buenos Aires están en la fase 4, y esta semana han entrado en la fase 3, Ayacucho, 25 de Mayo, 9 de Julio y General Alvear. Los municipios de Coronel Suárez, General Guido y Villegas han abandonado la fase 5.

GS