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Las escuelas “burbuja” de la ciudad se han puesto en marcha: así es como los estudiantes vivieron el regreso a clases después de 7 meses de suspensión

En las dos escuelas técnicas que instalaron aulas al aire libre, había expectación y deseo de volver a reunirse con los compañeros y profesores.

Las escuelas

Las escuelas "burbuja" de la ciudad se han puesto en marcha: así es como los estudiantes vivieron el regreso a clases después de 7 meses de suspensión

“No trajimos protector solar”, bromea Lucía Leyes (18). Son las 10 de la mañana y ya han empezado las clases en el patio de 20 por 40 metros de “la 27”, como lo llaman los niños. Allí solían tener un descanso. Este año sólo tomó tres días hasta hace casi 7 meses cuando las clases se interrumpieron debido a la pandemia de coronavirus. En el buffet o en los bancos era el lugar donde se “ranchaban”. Un funcionario en un juicio viene con alcohol para revisar los bancos.

“Es extraño, ¿no?”, dice Mónica, la profesora de uno de los grupos, o “burbujas”, el concepto que la ciudad ha elegido para referirse a los círculos de seis estudiantes y un profesor que funcionará como un aula al aire libre, con el requisito protocolario de no cruzarse con otros grupos. Es la “reconexión o retorno al presente”, eufemismos que se refieren a un retorno al aula sin entrar en conflicto con el Ministerio de Educación Nacional.

“Técnico Químico”, se encuentra en la espalda de los buzos rosas de la sexta de la escuela técnica 27, que anteriormente estaba en la calle Goya, en Flores, donde estudió el Papa Francisco. El patio está al sol y el grupo b pone las sillas amarillas y los bancos blancos a la sombra. “Jorge A. Trosoco, presente ahora y siempre”, dice en uno de los murales. Otro tiene un químico entre los tubos de ensayo y las muestras con el logo de la escuela.

Las expectativas de los niños eran altas. A las 9.20 a.m. ya se había formado una cola frente a la puerta para entrar. En la entrada se pidió a cada estudiante que tomara su temperatura y diera algunos datos. Cada uno de ellos llevaba una barbijo, y cuando llegaban se les daba una barbijo de acetato tipo soldador, cuyo uso era obligatorio.

En esta primera fase los estudiantes van a la escuela durante dos horas y en pilas: tienen clases en burbujas de 6 a 10 estudiantes, con el mismo profesor, y la idea es que vayan una vez a la semana o cada 15 días, dependiendo de la institución.

“Es una buena noticia poder ver a mis compañeros de clase de nuevo, incluso por un tiempo. Y para tener contacto con los profesores de nuevo. Eso es lo que más extrañé”, dijo Lucía Leyes, que vino a la escuela 27 en bicicleta. Los estudiantes todavía no pueden usar el transporte público – la Ministra Sol Acuña dijo que están evaluando los protocolos para poder hacerlo – por lo que los funcionarios de la escuela creen que algunos niños y niñas que viven lejos no pueden participar en esta primera fase del reingreso.

“Es raro volver a la escuela después de tantos meses. Vinimos por tres días y la pandemia comenzó. Recientemente nos hemos vuelto a encontrar en algunos lugares. Vengo de Villa Lynch. Caminé hasta aquí, estoy a cuarenta cuadras de distancia. Mi padre solía traerme aquí en coche o en autobús. Pero ahora camino. No tengo miedo de atraparlo. No tengo miedo, pero hay que respetar las precauciones”, dijo Jimena Zarraga, que tiene 18 años y está en su sexto año.

En la escuela 27, las aulas de “burbuja” se instalaron en el patio al aire libre. Había dos grupos de seis estudiantes cada uno, cada uno de los cuales estaba bajo la responsabilidad de un profesor. “No esperaba terminar la escuela de esta manera, pero tenemos que aceptarlo. Hay cosas peores, estamos sanos. Cuando lo piensas, es enorme”, reflexiona Jimena.

Al otro lado de la calle Virgilio, en la Escuela Técnica 35, también se iniciaron las clases, con la misma modalidad, aunque con “burbujas” más grandes, de hasta 10 alumnos.

“Comenzamos el último año del Liceo Técnico y seguiremos con las escuelas primarias”, dijo la Ministra de Educación de Buenos Aires, Soledad Acuña, en declaraciones a la prensa en la puerta del Liceo Técnico 35 del barrio de Villa Real, luego de visitar el lugar con el viceintendente Diego Santilli.

Entre las escuelas primarias y secundarias públicas y privadas, hay alrededor de 700.000 estudiantes en la ciudad de Buenos Aires. Por el momento, sólo reanudarán su participación los alumnos de séptimo grado y quinto o sexto grado (según el caso) y unos 6.500 que fueron dejados dolorosamente fuera del “aula virtual” debido a diversas situaciones. Vendrá en grandes cantidades. Para la última semana de octubre, se espera que 14.000 estudiantes de 190 escuelas regresen a las aulas. Durante esta primera semana, 862 niños de 11 instituciones lo harán. Si todo va bien, se añadirán más niños en nuevas “burbujas”.

De hecho, la ministra Acuña dijo este martes que “antes de noviembre, todas las escuelas de la ciudad estarán abiertas.

¿Qué pasa con los estudiantes del sector privado? La ministra dijo que las escuelas deben enviar “una notificación” a su ministerio y “pueden abrirse”, de acuerdo con los protocolos establecidos que incluyen la medición de la temperatura de los niños y las niñas antes de entrar en el establecimiento, así como medidas de higiene.

DD