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Las grandes manifestaciones de fe en Argentina, suspendidas por el coronavirus

La reciente cancelación de la peregrinación a Luján se suma a las de otras movilizaciones masivas.

Las grandes manifestaciones de fe en Argentina, suspendidas por el coronavirus

Las grandes manifestaciones de fe en Argentina, suspendidas por el coronavirus

Debido a la persistencia de la pandemia de coronavirus, que por el momento no muestra signos de disminuir, y como ocurre con otras concentraciones masivas, las principales expresiones de fe del país no se materializarán este año. El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, anunció este martes la suspensión de la peregrinación de jóvenes a Luján, que tendrá lugar el primer fin de semana de octubre. Será la primera vez desde su fundación en 1975 que la expresión de la religiosidad popular no será la más masiva.

En Salta -donde recientemente ha habido una explosión de contagio- ya se había anunciado la suspensión de la tradicional procesión del Señor y la Virgen del Milagro -que también atrae a gran cantidad de fieles-, que debía tener lugar ese martes desde la catedral hasta las afueras de la capital provincial. También se descarta que la procesión de la fiesta de Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás, la tercera gran expresión de la fe, tampoco tenga lugar el 25 de septiembre.

En el anuncio en Facebook, el Cardenal Poli pidió que la procesión sea reemplazada por “una oración en la Iglesia, en la parroquia o simplemente en casa”, especialmente aquellos que habían prometido ir allí este año. Además, el comité organizador informó que la caminata podría hacerse virtualmente, ya que la imagen peregrina de la Virgen María cubrirá el mismo recorrido con las paradas y oraciones habituales, y todo será transmitido en vivo por las redes sociales.

“Queríamos decirles esto porque, a pesar de las circunstancias, algunos de ustedes ciertamente tienen una promesa que cumplir, debido a una gracia recibida de la Virgen María, y también rezar por una circunstancia especial que un miembro de la familia o un amigo está pasando”, dijo Poli a los fieles. En este sentido, les invitó a “cambiar esta promesa y seguramente nos reuniremos el año que viene para expresar nuestra devoción a la Virgen de Luján”.

También los invitó a rezar “para que Dios, a través de la Santísima Virgen, nos libre de este flagelo que sufren los argentinos y toda la familia humana”; para “los que están en primera línea: los médicos, las enfermeras, los administradores de hospitales y clínicas” y para “las personas que han perdido sus empleos; hay muchos que están pasando por un momento difícil y la solidaridad nos llama a rezar mucho y a pedirle ayuda a Dios”.

Ya se había suspendido otra peregrinación muy importante: la que se realiza cada 16 de julio al Santuario de Nuestra Señora de Itatí en Corrientes. En cualquier caso, no ha sido posible evitar que algunos fieles se pongan en marcha. Por esta razón, el cardenal Poli y los organizadores de la peregrinación a Luján dieron gran importancia, y seguirán haciéndolo, a que nadie intente hacer lo mismo, sino que se ore de forma individual o virtual.

La suspensión de las expresiones de fe en la Iglesia Católica debido a la pandemia se suma a la de las masas, que siguen prohibidas en la ciudad de Buenos Aires y en casi todos los suburbios, con excepción del barrio de San Miguel (sólo en plazas abiertas y con pocos fieles). Estrictamente hablando, la prohibición de servicios con los fieles en el área metropolitana incluye todos los servicios.

En muchos lugares del interior del país, el resurgimiento del virus obligó a un mayor endurecimiento de las medidas tras la relajación de las restricciones a las actividades religiosas.

DD