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Se confirma la cadena perpetua para el asesino de Diana Sacayán, pero sin el agravante del odio de género.

La decisión de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional generó un fuerte repudio.

Se confirma la cadena perpetua para el asesino de Diana Sacayán, pero sin el agravante del odio de género.

Se confirma la cadena perpetua para el asesino de Diana Sacayán, pero sin el agravante del odio de género.

La Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Penal confirmó este martes la sentencia de Gabriel David Marino a cadena perpetua por el asesinato de la dirigente transgénero Diana Sacayán, cometido en octubre de 2015 en el barrio de Flores de Buenos Aires. Pero lo hizo con controversia: eliminó la circunstancia agravante del “odio a la identidad de género”, que se utilizó por primera vez en este caso, en 2018.

La decisión fue adoptada por la Cámara I del Parlamento, que decidió “rechazar el recurso de casación de la defensa de Marino y confirmar la sentencia impuesta, rectificando únicamente la subsunción legal formulada en el párrafo 11 del artículo 80 del Código Penal – asesinato calificado para la mediación de la violencia de género”, según el fallo.

En una resolución mayoritaria del día 2 de este mes, los compañeros revocaron la circunstancia agravante del “travestido” del fallo de junio de 2018 de la Sala Penal de Buenos Aires.

En su momento, el COT consideró que Moreno había actuado por “odio a la identidad de género” del líder trans, en una resolución judicial sin precedentes.

Los jueces Patricia Llerena y Gustavo Bruzzone son los que, con sus votos, conformaron la mayoría de la sentencia que confirma la condena a cadena perpetua, pero sólo bajo la figura de homicidio grave por violencia de género. Por otro lado, su colega, Jorge Luis Rimondi, votó en minoría para confirmar también la sentencia, pero en su opinión con la calificación de asesinato agravado con dolo.

Los tres jueces de la sala, en los que coincidí, acordaron que la circunstancia agravante del “odio de género”, prevista en el párrafo 4 del artículo 80 del Código Penal, no se había incluido en la sentencia del juicio de 2018.

“El caso no representa un nivel de violencia del que se pueda inferir un prejuicio o discriminación por parte de los perpetradores contra la víctima”, dijo el juez Rimondi, tras aclarar que “por error” se dijo que Sacayán había recibido “13 puñaladas”, cuando en realidad sólo cuatro de esas heridas fueron perforadas y el resto fueron cortantes.

Otra razón dada en el juicio para apoyar al “travestido” fue que Sacayán tenía algunas heridas en sus pechos.

Para Rimondi, “no se encontraron heridas violentas en la zona genital”, y los dos cortes que tenía en el pecho “corresponden mucho más a la idea de uno de los muchos intentos inaplicables de matar a Diana Sacayán que a la idea de dejar “un mensaje” de rasgos característicos de su identidad”.

Diana Sacayan formaba parte del movimiento antidiscriminatorio y era líder de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bisexuales

Diana Sacayan formaba parte del movimiento antidiscriminatorio y era líder de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bisexuales.

El juez también subrayó que “en el caso de una víctima que informó previamente de una declaración transfóbica del acusado, no hay pruebas”, que “no se encontró ninguna leyenda o signos de tal discurso de odio en la escena del crimen” y que el crimen “no coincidió con un día significativo para la comunidad LGBTiQ+”.

En relación con la circunstancia agravante de “femicidio” en virtud del párrafo 11 del artículo 80 del Código Penal, la Jueza Llerena declaró: “Entiendo que en el presente caso se revisarán los requisitos típicos indicados, ya que el acto fue cometido por un hombre en detrimento de una mujer.

En este contexto, destacó que desde la Ley 26.743 de Identidad de Género, que entró en vigor en 2012, “se han abandonado definitivamente los criterios biológicos para determinar el género y este criterio ha sido sustituido por el de la autopercepción del agente”.

“Como hemos visto en este caso, se ha probado sin más controversia que Diana Sacayán era una mujer en el sentido de la ley argentina”, añadió Llerena. El Juez Bruzzone votó tercero y mantuvo la posición de su colega Llerena.

Sacayán, de 39 años, nacido en Tucumán y activo trabajador sexual, fue asesinado en el departamento de Avenida Rivadavia 6.700. Su cuerpo fue encontrado dos días después amordazado y atado de pies y manos.

La autopsia reveló que la víctima tenía 27 heridas en su cuerpo, 13 de las cuales fueron causadas por un cuchillo con una hoja de 20 centímetros que había sido secuestrado en la escena del crimen.

Despido por eliminación de la circunstancia agravante de odio de género

La Fiscal Mariela Labozzetta, titular de la Fiscalía Especial de Violencia contra la Mujer (UFEM), calificó este martes de “revés” el fallo de la Cámara Nacional de Casación que excluyó la figura del “odio de género” en el crimen de Sacayán y afirmó que apelaría a la Corte Suprema.

En una serie de tweets publicados el martes, el Fiscal Federal subrayó que “la aplicación de una pena es importante para evitar la impunidad”, pero dejó claro que esto “no es suficiente”.

“La exclusión de la circunstancia agravante de odio de género ordenada por la Casación es un paso atrás de todos los reconocimientos que el veredicto del caso había contenido”, dijo en un hilo publicado en su cuenta de Twitter @Marielabozzetta.

Labozzetta explicó que “la sentencia impuesta por el TOC 4 fue la primera en la historia judicial argentina en introducir el concepto de travestido, dando así nombre a los delitos contra los travestis, que son la culminación de los procesos de exclusión y violencia que este grupo ha sufrido de manera sistemática y persistente en toda la región”.

El dirigente de la UFEM, que participó en el juicio en el que fue condenado Gabriel Marino en 2018, subrayó que en esta sentencia “habló por primera vez del travestismo en un juicio, pero también calificó la conducta como un delito agravado por el odio a la identidad travesti de Diana y su capacidad como defensora de los derechos humanos”.

“Después de esta frase vinieron otras y el impulso de políticas como la ley de la cuota de transeúntes, que era la bandera de Diana. Son avances enormes y pioneros para toda la región, reconocidos por organismos internacionales como la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos)”, añadió.

Con información de Télam.

AFG